CARACAS, miércoles 01 de junio, 2005 | Actualizado hace
Haydée y Juana, hermana y madre de Galarraga, siempre han profesado una gran devoción religiosa. Una dádiva heredada por Andrés (Foto Enio Perdomo)
JUAN CERMEÑO
Qué no hace una madre por un hijo. Pregúntenle
a la señora Juana Galarraga, madre del grandeliga venezolano,
quien era magallanera, pero como Andrés firmó con
el Caracas ella cambió de equipo.
En un país donde la principal rivalidad deportiva la
representan Magallanes y el Caracas cambiarse de uno de esos
equipos para el otro significa todo, así como para la
señora Juana sus hijos lo son todo.
Ella encabeza a la mujeres que han tenido alguna influencia
en la vida del astro venezolano del beisbol, o a lo mejor
es al revés, fue él quien las cambió a ellas.
En esa lista también aparecen su hermana mayor, Haydee,
su extinta madrina Carmen María Galarraga, prima de su
madre, su esposa Eneida y sus hijas Andria, Katherine y Adriana.
"El me decía que quería ser pelotero o militar
y yo le aconsejaba que estudiara, siempre le insistía
en eso", señala la jefa de toda la familia.
"Una noche se paró al lado de la cama, me dijo que quería
firmar para jugar beisbol profesional, que no me iba a decepcionar,
que si no resultaba volvería a los estudios y entonces
decidimos que firmara", recuerda, aunque no lo hizo con los
Tiburones de La Guaira, el club del que era aficionado, sino
con los Leones del Caracas.
"Andrés siempre ha sido tranquilo y muy disciplinado,
igual que mis otros hijos", expone refiriéndose a Haydee,
Francisco, Orlando y Alfonso, "y esa disciplina la ha puesto
de manifiesto en los campos de beisbol y en su vida", añade.
"El me decía: "mamá, si llego a jugar aunque sean
cuatro años en Grandes Ligas seré feliz". Nunca
pensé que fuera a llegar a lo que es, pero gracias a
Dios fue pelotero y todo se le ha dado", agrega.
Y, ¿de no haber sido pelotero? "Que trabajara
cualquier cosa o fuera un profesional".
No se considera una madre celosa. "Todos mis hijos
se casaron jóvenes, nunca eso fue un problema para mí
porque se trataba de sus vidas y ellos tenían que decidirlas".
"Un día Andrés me dijo "mamá tengo una
novia y voy a casarme". Era Eneida, una muchacha del mismo
sector donde vivíamos, se casó a los 21 años,
gracias a Dios se encontró con una buena mujer".
Habían muchas jóvenes pendientes del pelotero,
"pero él ni las miraba, la única novia que le conocí
ahora es su esposa y madre de sus tres hijas".
En lo que si no niega haber influido la señora Juana
es en el retiro de Andrés.
"Desde que se enfermó me la pasaba diciéndole que
no jugara más pelota, pero fue hace poco cuando le insistí,
le manifesté que se retirara por la puerta grande, que
ya eran 19 años en Grandes Ligas, más los seis que
estuvo en las menores y el tiempo que jugó aquí
antes de firmar, que disfrutara de la compañía de
su familia, de sus hijas, de las que en ocasiones se alejaba
mientras se cumplía la temporada. En eso caminó
hacia su cuarto y se encontró a su esposa, ella le dijo
lo mismo. Entró en su habitación y luego llegó
su abogado y él le comentó, después tomó
la decisión".
Hermana y guía
Haydee, la hermana mayor y quien acompañaba al pequeño
Andrés a sus partidos cuando aún militaba en el
beisbol menor, era la encargada de hacer que las tareas de
la casa se cumplieran.
"Yo trabajo desde que tenía 16 años, y ellos colaboraban
con las obligaciones del hogar. Cada día uno barría,
otro fregaba, lo único que no hacían era lavar ni
cocinar", recuerda.
"Andrés es un padre excelente, buen hijo y hermano.
Siempre ha sido muy llevadero y tranquilo, y se comunica con
nosotros constantemente, cualquier cambio de equipo inmediatamente
nos lo informaba, antes de que saliera en la prensa".
No olvida Haydee los malos ratos que pasó en su trabajo
el año en que Andrés estuvo con Cardenales de San
Luis, cuando hasta se llegó a decir que se retiraría.
"Como burla me peguntaban si el próximo equipo
en que iba a jugar sería el del INOS (antiguo Instituto
Nacional de Obras Sanitarias)", la señora Juana interrumpe
para señalar que "ese 1992 fue el año en que murió
su madrina y su padre, y eso lo afectó".
"Luego me desquité, cuando Andrés jugó
con los Rockies de Colorado, equipo con el que tuvo sus mejores
años en Grandes Ligas", recuerda con satisfacción
la hermana mayor.
Ahora lo que sí es seguro es que sin Andrés en
el campo de juego a lo mejor el beisbol no será lo mismo
para la señora Juana y Haydee, que extrañarán
al pelotero buscándolas con la mirada en las tribunas
para luego saludarlas con el puño y el dedo pulgar levantado.
02:10 PM. Nacional y Política. De cara a los acuerdos alcanzados con la Mesa de la Unidad, los proponentes del plan "Todos Unidos" dicen sentirse satisfechos debido a que se han logrado resoluciones totales en torno a 3 de las 4 propuestas presentadas.
Mariángela Lando
Fanáticos del cable
Tener la vida de otro ser humano en las manos debe ser muy duro. Y fallar en la (...)
Efrain Ruiz
Beisbol 13
Nueva York .- Comencemos aclarando algo: Eduardo Pérez no le costó el juego del (...)
Angela Harbauer
Arqueología gastronómica
El té de tilo es sedante. Sí, al igual que la hierba llamada pasiflora o (...)
Víctor David Melo Zurita
Mordida de tiburón
En mala hora se vino a caer la ofensiva de los Tiburones. Ahora que el cuerpo (...)
Magdalena Calvo de Sosnowshy
Familia y Flores de Bach
No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, (...)
Ernesto Linzalata
42 kilómetros
A pasos agigantados marcha la organización del Maratón Navidad 2009, a (...)
Antonio Castillo
El Leonático
De nuevo la combinación de resultados nos lleva en solitario a la cima, pero (...)
Mayte Navarro
Entre grandes cacaos
Hoy les voy a comentar a cerca del desfile que para mi es el más bonito del (...)
Guía Turística
¡Buen viaje!
En vuelo desde de Shanghái, (China) y tras una breve escala en Singapur, (...)
Aliana González
Caracas bipolar
El 13 de noviembre de 2007 murió de dengue en el hospital Los Magallanes de (...)