Atleta del año
El Gran Gato, consentido de los periodistas venezolanos,
siempre contaba con favoritismo al momento de la escogencia
de los Atletas del Año. Tiene el récord en el número
de premios logrados, pues obtuvo el máximo galardón
otorgado anualmente por la prensa deportiva venezolana en
los años 1993 y de forma consecutiva en 1996, 1997 y
1998. En 1995 quedó en el quinto lugar y en 2000 en el
segundo.
Mérito
A largo de su fructífera carrera Galarraga fue distinguido
con las máximas condecoraciones del deporte venezolano.
Tiene las Ordenes Mérito Deportivo y Brígido Iriarte
otorgadas por el Instituto Nacional de Deportes. También
conquistó el Premio Ymca en varias ocasiones y fue recibido
en el Palacio de Miraflores y en La Casona por Presidentes
de la República, como fue el caso de Rafael Caldera en
1993.
Una calle
Merecidamente tiene el pelotero una calle con su nombre en
su Caracas natal. Es una de las vías de acceso al concurrido
Centro Comercial Sambil, por lo tanto, está situada en
el Municipio Chacao. La iniciativa fue puesta en marcha por
Irene Sáez, cuando era alcaldesa de esta localidad. Ella,
como la mayoría de los venezolanos, profesó,
en más de una ocasión, su profunda admiración
por El Gato.
Atleta del año
Hay quienes sostienen que las autoridades gubernamentales
están en deuda con el muchacho de Chapellín. Aunque
en varias oportunidades se anunció, hasta oficialmente,
que se construirá un estadio con el nombre del pelotero,
esta promesa sigue pendiente. No obstante, la fanaticada no
pierde la esperanza de que algún día los peloteros
se formen en un campo con el nombre de Andrés Galarraga.