La fuerza de la fe
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No olvida la señora Juana el día que Andrés
le comunicó que tenía un linfoma. "Presentía
algo malo. Ese día me tocaba una infiltración en
las rodillas, pero no era por eso que estaba inquieta, era
otra cosa que no conocía. Quería irme a la casa.
Sabía que Andrés había ido solo al médico
y que después llamaron a Eneida (su esposa)".
Recuerda que una vez en su casa continuó con esa angustia
a la que no encontraba explicación.
"Sonó el teléfono y era Eneida, me dijo que se
trataba de una mala noticia y luego me paso a Andrés,
quien me preparó antes de decirme lo que sucedía.
Me pidió que no me preocupara que todo iba a estar bien,
pero que tenía un linfoma. Es la peor noticia, si me
hubiese enterado por la prensa no se que habría pasado,
pero yo tengo mucha fe en el Niño Jesús de Capaya
y en todos los santos, y lo primero que les pedí fue
que no nos lo quitaran".
Toda esa devoción religiosa de la señora Juana
se manifiesta en la presencia de una gran imagen de la Virgen
de la Rosa mística en el recibo de su casa, así
como otra del Niño Jesús.
"En mi casa siempre hemos rezado todos, por eso la devoción
de Andrés por la Virgen de Betania, la fuerza de la fe
es la más grande", expresa con convicción.
"Luego de anunciar su retiro en Estados Unidos no me ha dicho
que le haga falta el beisbol, está jugado golf. Que haga
ahora lo que él quiera, lo que no podía por las
obligaciones con los equipos".
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