- En 1992, cuando jugaba con los Cardenales de San Luis,
Galarraga recibió un bolazo en la muñeca izquierda
que le produjo una fractura y redujo su cantidad de apariciones
a la mitad (91 en total). Para muchos, aquella temporada y
esa lesión marcaban el inicio del fin de la carrera de
Andrés, pues en los años 89, 90 y 91 había
visto bajar dramáticamente sus promedios a .257, .256
y .219 sin aumentar su cuota de jonrones. Pero el entonces
coach de los Cardenales, Don Baylor, aún creía que
El Gran Gato no había llegado a su tope como pelotero
de Grandes Ligas, y pese a las críticas decidió
llevarlo al recién nacido equipo, Rockies de Colorado,
del cual había sido designado manager para la siguiente
campaña.
- En la temporada de 1993, Andrés sufrió una lesión
en su rodilla izquierda cuando mantenía una dura lucha
por el título de bateo de la Liga Nacional. Se puso como
tope para lograr su recuperación 15 días, pues de
lo contrario corría el riesgo de no alcanzar los turnos
suficientes para lograr el ansiado galardón.
- El Gato, que estaba en su primera campaña con los
Rockies de Colorado, regresó a los 15 días con un
protector en su rodilla, tomando anti-inflamatorios y apenas
corriendo las bases para soportar la dolencia. Tras una enconada
lucha con Tony Gwynn, logró en la última semana
de la campaña conquistar el título de bateo con
.370.