Nueva York. Cual alquimista, el escultor Tony Price
dedicó buena parte de su vida a transformar los restos
de armas nucleares en obras de arte, algunas de las cuales están
expuestas actualmente en la sede de Naciones Unidas.
Definidas en conjunto como "atomic art", o "arte atómico",
estas 19 esculturas son el producto de la transformación
de componentes de armas nucleares hallados en Nuevo México,
en retratos de dioses de distintas culturas.
En el proceso de convertir "armas de destrucción masiva"
en "armas de salvación masiva", Price crea una nueva
iconografía, en la que los símbolos de la guerra
pasan a ser símbolos de armonía y paz.
La muestra es apoyada por países de la Coalición
para una Nueva Agenda _que busca alcanzar un mundo libre
de armas nucleares_, entre ellos Suecia, Irlanda, Nueva
Zelanda, México, Suráfrica y Egipto, así
como por el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson,
según indicó la agencia de noticias Efe.