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Caracas, domingo 15 de mayo, 2005  
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Manuel Caballero // Ni en el CNE ni en el Jamboree

"Un CNE presidido por Jorge Rodríguez sería tan confiable como un campamento de boy-scouts dirigido por Michael Jackson"

Un Consejo Nacional Electoral presidido por Jorge Rodríguez es algo tan disparatado, tan poco confiable como si se nos anunciara que Michael Jackson había sido electo para organizar un Jamboree de boys-scouts.

Todos en Venezuela hemos sido testigos de los extremos de abyección a que ese personaje es capaz de llegar, cuanta trampa ha sido capaz de organizar. Y cómo, después de haber demostrado una confiabilidad, una credibilidad de la cual el único punto de comparación que encontramos es el expuesto al inicio; se le premió con una ilegal, ilegítima e inmoral presidencia del organismo cuyas dos primeras siglas, y no por caso, coinciden, en manos de semejante director, con las de la Cosa Nostra, una de las más famosas organizaciones militares aquella mafia cuyo más famoso jefe llegó a ser en su tiempo Al Capone.
 
Un "caracortada".- Pero aun con el pretendido organismo "árbitro" en manos de semejante "caracortada", sigo siendo adverso a la abstención electoral. Que se me entienda bien: no es una cuestión de principios como podría serlo, por ejemplo, en boca de un anarquista. Tampoco soy vegetariano, ni en la mesa ni en la política; aunque comprendo que por razones de supervivencia, un enfermo deba abstenerse de comer carnes rojas; y un venezolano de votar por la boina roja; e incluso a veces conviene seguir una consigna de abstención general si se está en vísperas o en medio de una insurrección victoriosa; y si hay una alternativa real, efectiva, programática y personal, al gobierno que se quiere echar abajo.

No estamos en esa circunstancia; pero sí en una muy particular: las marramuncias del locatario de Miraflores y sus secuaces de esta criolla Cosa Nostra, no tienen por objeto ganar una elección, vencer a la oposición: ese es el objetivo de cualquier gobierno, sea o no democrático. No: el objetivo de Chávez es mucho más ambicioso, y mucho más pernicioso. Se trata de hacerles perder a los venezolanos la confianza en el voto, de meterles en la cabeza la idea de que gobierno no pierde elecciones.
 
Un nuevo Ezequiel Vivas.- Es el primer paso para que llegue un Ezequiel Vivas de estos tiempos a lanzar la consigna de "Chávez Unico" ¿Exageración pedagógica u oposicionista? ¿Se ha olvidado acaso que en una gaveta de la Presidencia de la Asamblea Nacional duerme bellamente, esperando el beso revitalizador, el proyecto de reforma constitucional propuesta por Velásquez Alvaray para eliminar la cláusula que establece que Chávez podrá ser electo por otro período de seis años y nada más? ¿Que según ese proyecto, Chávez podría seguir en Miraflores hasta que se muera? ¿Se olvida que el proponente de esa ley fue regañado sólo por jugar posición adelantada; pero que esa reforma complace tanto a Yo El Supremo que a su autor se le premió con un asiento en el TSJ, siendo que sus credenciales, ante el más benévolo de los jurados, no daba más que para una portería?
Porque esa tribu fenicia que hoy lo acompaña vociferante, no tiene más programa, más proyecto, más idea que esa de "¡Chávez único!". La misma del susodicho, que está seguro de que al morir, se apagarán el sol y las estrellas. De otra manera no se explica lo que hace algún tiempo llamábamos su permanente "lloriconería magnicida".
 
¿Seremos complices?.- ¿Y vamos nosotros, con la abstención, a ser cómplices de esa labor que quiere negar que el voto sirva para algo? Plantearlo es razonar como se razona hoy en Miraflores: el voto es inútil; lo único que puede salvarnos es la intervención del Cielo; sobre todo a través de los soles y las estrellas (no las que brillan en el firmamento, sino en los hombros de algunos venezolanos).
Pretender eso no es preconizar la abstención, sino la abulia. Cuando decimos que estamos contra la abstención, no queremos decir que aceptemos la situación actual, ni mucho menos que vayamos a esperar pacientemente al día de las elecciones para ver si se hace algo, si se puede salir de esta pandilla. Lo más importante es no dejar adormecerse a la mitad (según las cifras oficiales) que en las elecciones rechazó al gobierno militar. El combate debe ser, desde ahora, contra la reelección. Y el más diario e inmediato, por sacar a Michael Jackson del Consejo Nacional Electoral.



 
 
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