ANTONIO CASTILLO
EL UNIVERSAL
Andrés Galarraga reconoció que sus condiciones
no eran las mismas y en este sentido decidió colgar el
mascotín. Muy a su pesar decidió dejar de lado su
batalla por los 400 jonrones, aun sabiendo que estaba a un solo
swing de lograr la ansiada meta.
El Gran Gato, quien está en Venezuela, se mostró
entre triste y aliviado por haber tomado la decisión
luego de 19 temporadas en las ligas mayores. "Bueno, tú
sabes... no era lo mismo", dijo.
Galarraga tuvo que regresar intempestivamente al país,
luego que la salud de su suegro Benigno Rodríguez se
deterioró en los últimos días. "Estoy aquí
desde el lunes y la verdad es que no sé cuando regresaré
a Estados Unidos. Mis hijas están estudiando allá
y una vez que terminen el año escolar volveremos a
Venezuela".
Su suegro Nino falleció ayer víctima de una
penosa enfermedad. "Estaba muy delicado, sufría de
cáncer", dijo el orgullo de Chapellín.
En cuanto a la actuación de los Mets de Nueva
York, Galarraga dijo que se estaban recuperando de un
inicio incierto. "Tienen un buen equipo, realmente competitivo".
Se había especulado que Andrés Galarraga
se mantenía en acción diariamente, tomando
largas sesiones de bateo en un campo en West Palm
Beach, pero el propio pelotero se encargó de
desmentir la versión. "No chico, desde que anuncié
mi retiro no he tomado un bate, ahora lo que hago
es jugar golf. Es un deporte muy sabroso", sonrió.
Informó Galarraga que en breve se reunirá
con todos los medios de comunicación del país
para contestar todas las interrogantes que dejó
su retiro. "El 2 de junio voy a dar una rueda de
prensa y responderé todas las preguntas que
me quieran hacer".
Andrés Galarraga se mantuvo en las Grandes
Ligas durante 19 temporadas, debutó en 1985
con los Expos de Montreal. En esa campaña
jugó 24 partidos y en 75 veces al bate conectó
dos cuadrangulares. Desde entonces dio de qué
hablar. Su facilidad de movimientos en la inicial
contrastaba con su gran humanidad, lo que le ganó
el apodo de Big Cat en todos los diamantes.
En definitiva se quedó con 399 cuadrangulares,
cifra tope para peloteros venezolanos. Dejó
average de por vida de .288, con 1.425 carreras
remolcadas y 1.193 anotadas.
Además de Montreal, Andrés Galarraga
derrochó coraje y pundonor con los Cardenales
de San Luis, Rockies de Colorado, Bravos de
Atlanta, Rangers de Texas, Gigantes de San
Francisco y Angelinos de Anaheim.