BILLY RUSSO
EL UNIVERSAL
Intimidante, como aquel sobrio hombre que se encargaba de
ejecutar a sus contrarios en la Edad Media, estuvo anoche el
cerrador venezolano Francisco Rodríguez ante los Yanquis
de Nueva York, obteniendo su quinto rescate de la presente temporada.
Rodríguez entró al juego, como es costumbre, en
la novena entrada para preservar la ventaja de dos carreras
(3-1) que poseía su equipo _Angelinos de Anaheim_ sobre
los neoyorquinos. Y lo consiguió al laborar de manera
perfecta ese inning, en el cual ponchó a dos de los tres
bateadores que se pararon en el home.
Desde que se montó en la lomita el lanzador caraqueño
tenía un objetivo _así se le veía en su serio
rostro_, fulminar a sus rivales. Y lo logró.
El criollo enfrentó a Bernie Williams, quien dio
un rodado a las manos de Rodríguez; Derek Jeter,
bateador que estuvo perfecto en tres turnos y a quien
dejó parado en el home con su slider, para el segundo
out; y por último tuvo ante sí a Tony Womack,
a quien hizo abanicar con su veloz recta, para el out
27.
John Lackey abrió el encuentro por los Angelinos
y en cinco entradas y un tercio permitió siete
hits, con una carrera, tres boletos y cinco ponches
manteniendo así, con lo justo, a la temible toletería
de los Yanquis y adjudicarse su segundo triunfo de la
zafra.
La novena californiana se adelantó en la pizarra
cuando en el tercer capítulo Chone Figgins utilizó
su velocidad para estafar una base y Vladimir Guerrero
puso de manifiesto su habilidad para desatar un racimo
de dos carreras.
Un sencillo impulsor de una rayita de Darin Erstad
en el cuarto dejó el marcador en 3-0. Con dos
outs en el quinto, Hideki Matsui puso a los Yanquis
en el marcador gracias a un doblete remolcador.
El perdedor fue Kevin Brown (0-3), quien aceptó
tres carreras, ocho imparables, cinco ponches
y un boleto en siete entradas.