DANIEL RICARDO HERNANDEZ
EL UNIVERSAL
Ayer, para celebrar el Día Mundial de la Tierra, las
ONG Vitalis y Earth Day Network juramentaron a 300 ciudadanos
del mundo, quienes se comprometieron a conservar el planeta
y sus recursos en cualquier lugar donde se encuentren.
Los niños y niñas manifestaron su preocupación
e interrogantes por el deterioro de la capa de ozono, del
aire, de la calidad del agua, del derroche de energía,
así como de la pésima disposición de los desechos
sólidos y la acumulación de basura, que constituye
la punta del iceberg de los perjuicios que sufre Venezuela,
tal como lo señaló Vitalis en un informe de gestión
ambiental durante el año 2004.
Los juramentados estudian quinto y sexto grados en colegios
caraqueños y carabobeños, quienes se comprometieron
a tomar en serio la necesidad de perpetuar la salud de suelos,
aire, agua, seres vivos y todo cuanto compone al medio ambiente.
Leo Colón, uno de los 300 niños que prestaron
juramento, estudiante del 5to grado en la Unidad Educativa
Andrés Bello, refirió que sostendrá su
"compromiso de proteger a la naturaleza y aconsejar al
resto de la gente sobre cuáles acciones pueden tomar
para garantizar la durabilidad de los recursos naturales".
Jennifer Jaramillo, estudiante de 6to grado del colegio
Juan de Dios Guanche, por su parte, aseguró que va
a "ayudar a conservar el agua y a fortalecer cualquier
medida posible para no derrochar el vital líquido".
Se agota el tiempo
Si bien el compromiso fue delegado en esos jóvenes
estudiantes, el cuidado del ambiente no es cosa únicamente
de niños.
Cristóbal Nytch, director del Programa Latinoamericano
de Earth Day Network, dijo que es difícil estimar
en cuánto tiempo sería imposible la vida
en la Tierra como consecuencia de la contaminación,
sin embargo, destacó que el momento llegará
"dentro de algunas generaciones si no asumimos la
responsabilidad de cuidar el lugar donde vivimos".
Y es que actualmente, según proyecciones
internacionales a las cuales Venezuela no escapa,
el ser humano consume 20% más de los recursos
naturales que produce el planeta; cada segundo
se destruye media hectárea de bosques, lo
cual atenta con la producción de agua; y
hasta ahora 15% de las aves y 25% de los mamíferos
están amenazados de desaparecer.