Después de siete días de intensas protestas y de
agudizarse la crisis política y social, Lucio Gutiérrez
fue depuesto de la presidencia ecuatoriana por el Congreso a
la vez que las Fuerzas Armadas le retiraban su respaldo.
Miles de manifestantes tomaron las calles de Quito y se acercaron
a la sede del Congreso exigiendo la renuncia del presidente
Gutiérrez. Con piedras, palos y fuego los opositores arremetían
contra los edificios gubernamentales, mientras la policía
intentaba mantener el orden.
En medio de la revuelta, Gutiérrez tomó un helicóptero
militar en el palacio de Carondelet (sede de la Presidencia)
con destino al aeropuerto de Quito, presumiblemente para salir
de Ecuador con dirección a Panamá o Venezuela. Sin
embargo, se encontró con que cientos de manifestantes
tomaron la pista del aeropuerto para impedir que abordara
una avioneta del Ejército.
El ex mandatario logró evadir el arresto de las autoridades
y logró ingresar en la Embajada de Brasil, país
al que pidió asilo y el cual le fue concedido.
Alfredo Palacios, quien desempeñaba el cargo de vicepresidente,
fue investido como Presidente de Ecuador.
Texto y Montaje: Carolina Contreras
Alzamora
Fotos: AP, AFP y Efe