JUAN CERMEÑO
EL UNIVERSAL
Para Gabriela Stillfried la natación es una cosa de
todos los días, aunque la alterna con otras actividades,
y en la sexta Copa Cumbres que se realiza en la Universidad
Simón Bolívar ha visto recompensados su constancia
y esfuerzo.
Llevaba cinco medallas de oro y aún le faltaba intervenir
en cuatro pruebas. Hasta ese momento estaba convertida en
la más laureada del encuentro deportivo en el que intervienen
2.930 atletas en representación de 35 institutos educativos,
algunos de ellos del interior del país.
Gabriela, que representa al Colegio Humboldt, interviene
en las competencias de la categoría de 14 y 15 años,
en la que había dominado los 100 metros espalda, 50
y 100 libre, 100 pecho y el relevo 4x50 libre, quedándole
pendientes para el momento los 200 libre, 100 mariposa,
200 combinado y el relevo combinado.
"El año pasado también gané cinco medallas
de oro, en la Copa Liga Intercolegial de Natación,
pero esta es la primera vez que participo en la Copa Cumbres,
que presenta una manera distinta de competir", señala
Gabriela, quien aspira a ser diseñadora gráfica.
"Diariamente realizo sesiones de entrenamiento de unas
dos horas, incluso los sábados. Hay días de
bajones (desgano) y una no quiere entrenar, pero hay
que sobreponerse, porque luego de practicar las cosas
cambian y nos sentimos mucho mejor", argumenta.
Desde los cinco años
Para ella la natación empezó cuando
apenas tenía cinco años, "en esa época
sólo se trataba de aprender a nadar. Luego
dejé la piscina por un tiempo y me dediqué
a hacer gimnasia, ballet, también practicaba
atletismo (100 metros y salto largo) y tenis.
Regresé a la natación hace tres años,
y aquí estoy".
En estos momentos, además de la natación
y sus estudios, practica voleibol. "En este
deporte también íbamos a participar
pero varias integrantes del equipo viajaban
(por el puente) y desistimos".
Sobre sus estilos preferidos sostiene que
son pecho y libre, pero "aquí descubrí
que también soy buena en espalda".
Su madre, Ada, es delegada del equipo,
del que también forman parte sus hermanos
Daniela, plata en 100 pecho en la categoría
16-18, y Ernesto, que ganó oro en 50
pecho de la división 10 y 11 años.
"De mis padres recibo total apoyo para
la práctica deportiva", señala
y añade que en ocasiones ha pensado
en convertirse en atleta federada (afiliada
a la federación de ese deporte),
"pero si lo hago tendré que dejar
el equipo donde están mis amigas
y mucha gente que ya conozco, tendría
que comenzar de nuevo. A lo mejor algún
día lo hago", sostiene.
"Me encanta pintar y quiero ser diseñadora
gráfica, estoy segura de eso. El
año pasado y este diseñé
los logotipos que llevan las franelas
del equipo de natación de mi colegio.
Me gustaría trabajar en publicidad.
En la web no, porque uno pasa mucho
tiempo en una computadora".
Pone en evidencia sus aspiraciones
dentro del deporte, "en ocasiones
me pongo a pensar en la posibilidad
de participar en unos Juegos Olímpicos,
pero hay que seguir trabajando, mi
desempeño y progresos dirán
hasta dónde llegaré, yo
espero que sea muy lejos".