RAQUEL BARREIRO C.
EL UNIVERSAL
La reforma a la Ley de Tierras aprobada por la Asamblea
Nacional no incluye el concepto de cartas agrarias dentro de
su texto.
El presidente del Instituto Nacional de Tierras, Eliézer
Otaiza, explicó que estos documentos mantienen su legalidad
según el Decreto presidencial número 2.292 y la
Resolución número 177 del INTI.
"Lo único que se está haciendo es recuperando
el antiguo texto de la Ley de Tierras y en consecuencia
se rescata el 89 y el 90. La cartas agrarias son producto
de un decreto del presidente de la República que está
totalmente vigente, se creó una especie de jurisprudencia
al tratar de echar para atrás las cartas agrarias por
la ineficiencia en algunos casos y por algunos errores que
cometió el Instituto, pero estamos corrigiendo todos
los errores que cometió el instituto y quedan totalmente
vigentes".
Otaiza agregó que se han sustanciado todos los expedientes.
"No se habían tomado en cuenta los requerimientos
que establece el decreto ley. La solicitud de una carta
agraria es elemental para entregar ese documento. Había
cartas agrarias hechas a máquina sin ningún
tipo de control, pero esas cosas fueron corregidas, por
lo tanto la amenaza que caía sobre las cartas agrarias
ya desapareció".
En total se han corregido errores en aproximadamente
20.000 cartas agrarias. Otaiza aclaró que desde
su gestión en el INTI se han entregado entre "400
y 500 cartas agrarias".
Intento fallido
La reforma a la Ley de Tierras pretendía incluir entre
las atribuciones del INTI el poder administrar y
redistribuir las tierras con vocación de uso
agrario, aun cuando estuvieran ubicadas en zonas
urbanas, pero este cambio no fue aprobado.
Eliézer Otaiza explicó que se trató
de manipular este concepto "diciendo que la intención
era entrar en las tierras urbanas y quitárselas
a la gente. Hay un problema de fondo, real, que
es el concepto mercantilista de las tierras; se
tiende a convertir las tierras en urbanizaciones
y esas tierras no pueden ser cambiadas a una vocación
distinta a la vocación agrícola. Estamos
consiguiendo en tierras agrícolas talleres,
casas, en medio de unos terrenos para productividad,
pero las quieren ur banizar totalmente".
El presidente del INTI señaló que
"estamos pidiendo que el patrimonio nacional
que tiene que ver con tierras de vocación
agrícola se mantenga. Una tierra que sea
agrícola no puede pasar a ser para otra
cosa, salvo que exista un plan especial".
Otaiza recordó que en el decreto con
fuerza de Ley de Tierras se establece, en
el artículo 22, la atribución que
tiene el Presidente para desafectar zonas
para el ensanche urbano o industrial a través
de un decreto, previa presentación de
un proyecto de desarrollo.