HOY EN DIA SE HABLA mucho sobre la exclusión en nuestra educación superior. En algunos discursos no sé si por ignorancia o con el propósito deliberado de atacar a las universidades autónomas se da a entender o se afirma explícitamente que estas instituciones son las responsables de tal exclusión. Se repite hasta el cansancio que los excluidos de la educación superior que así son llamados los estudiantes que año tras año no han podido comenzar estudios en este nivel educativo son las víctimas de unas instituciones elitistas que le cierran sus puertas a quienes sobre todo provienen de los sectores populares.
A quienes así piensan y hablan es preciso decirles que la exclusión en el ámbito de la educación superior es un fenómeno complejo. Un problema educativo como este se trivializa cuando se le intenta explicar y resolver sólo o fundamentalmente a partir de la aritmética y la oferta de cupos de las universidades o de todas las instituciones de la educación superior; pues se comete el grave error de olvidar que la producción del mismo está asociada a las profundas desigualdades de diversa naturaleza originadas por distintos factores estructurales de la sociedad, y a los innegables problemas de calidad que afectan a todo el sistema escolar del país.
Si en verdad deseamos procurar una mayor equidad en nuestra educación superior, debemos tener la sensatez de reconocer que la respuesta a este reto exige, por un lado, el desarrollo de políticas de Estado dirigidas a resolver tales desigualdades sociales y carencias de calidad de la institución escolar. Por otra parte, es necesario promover, igualmente en el marco de determinadas políticas de Estado y no mediante simples operativos o misiones la articulación de los esfuerzos de todas las instituciones de educación superior para ampliar la cobertura de atención matricular, pero siempre con apego a lo previsto en el artículo 103 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (en este cometido podría aprovecharse y fortalecerse la experiencia del programa Samuel Robinson de la UCV y otras iniciativas similares de varias instituciones del país). Asimismo, es menester que en el plano de cada una de nuestras instituciones se haga todo lo posible para superar aquellas situaciones que atentan contra la igualdad de oportunidades que deben tener los estudiantes para beneficiarse de una educación superior de calidad a lo largo de la carrera.
Vicerrector Académico UCV