1 Por tradición el beisbol ha sido
el deporte que más emoción ha despertado en la mayoría
de los venezolanos, quienes con orgullo y admiración han
visto desplegar el talento de los peloteros criollos no sólo
en los distintos escenarios del país sino también
en la gran carpa. Muchas son las figuras que sobresalen pero
existe un jugador que con su optimismo y tenacidad logró
conquistar el corazón de sus seguidores: Andrés Galarraga.
CACHORRO CAPITALINO Galarraga nació el 18 de
junio de 1961 en la ciudad de Caracas, en donde vivió
hasta su juventud en un sector popular conocido como Chapellín,
siempre rodeado del amor y los cuidados de su familia. En
1978 la pasión por la pelota que sintió desde
niño le abrió las puertas de los Leones del Caracas.
2 Tras su debut como profesional
con el equipo de los melenudos, Galarraga comenzó a
desarrollar sus habilidades beisbolísticas junto a
grandes figuras como Antonio Armas, Ubaldo Heredia y Leonardo
Hernández y ante la mirada atenta de la fanaticada
que poco a poco iba encariñándose con el joven
antesalista y receptor.
TODO UN LEON Fiel a su juego y motivado por unas
inmensas ganas de superación y triunfo, Galarraga
desempeñó todas y cada una de sus funciones
dentro del campo con empeño y dedicación, logrando
imponer nuevas marcas y asombrando al público con
sus hazañas deportivas y sobre todo con sus batazos
que en siete ocasiones ayudaron al equipo a llegar a series
semifinales y en cuatro a las finales.
3 Después de trece temporadas vistiendo
el uniforme del conjunto capitalino, el dominicano Felipe
Rojas Alou, scout de los Expos de Montreal, impresionado
por la actuación del pelotero decidió contratarlo
para esta organización con la cual inició el
camino hacia las mayores en el año 1985.
EL GRAN GATO Ocho años con los Expos ayudaron
al venezolano a perfeccionar su juego y conseguir primeros
lugares en dobles, hits y bases. Bob Bailey, manager
del equipo, asombrado por la agilidad para jugar de
Galarraga a pesar de su corpulencia empezó a llamarlo
"el Gran Gato" apodo con el cual se le conoce hasta
hoy. Galarraga logró superar todos los obstáculos
en su caminar, incluido el cáncer, llevó su
marca a 399 jonrones y su retiró.