Galarraga se despide del beisbol mayor
01.04.2005 - 04:50 PM

El legado del Gato
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DEPORTES. Textos y montaje: Tulio Casal Patiño
Diseño: Yolanda del Castillo
Fotos: Archivo El Universal, Alejandro Van Schermbeek, Paulo Pérez Zambrano, Vicente Correale, AP, Efe, y Reuters.


El 24 de agosto de 1985, Andrés Galarraga se convirtió en el trigésimo octavo venezolano en jugar en Grandes Ligas. En su tercer turno, contra los Dodgers de Los Angeles, sacudió su primer hit con los Expos de Montreal. Con el elenco canadiense participó en su primer Juego de Estrellas y se mantuvo hasta 1991 [Foto Archivo]
Desde 1989 los números de Galarraga comenzaron a bajar, por lo cual los canadienses le dejaron libre. En 1992 firmó con los Cardenales de San Luis buscando mejor futuro, pero un pelotazo le fractura la muñeca izquierda y lo margina durante 44 juegos. El promedio apenas subió a .243, pero su instructor de bateo, Don Baylor, le aconsejó el cambio en su mecánica de bateo, para que pudiera ver la pelota con los dos ojos. A finales de temporada el ajuste dio algunos resultados. [Foto Archivo]
Baylor es nombrado manager del nuevo equipo de Grandes Ligas, Rockies de Colorado, y recomienda el fichaje de Galarraga; quien en Venezuela, con el uniforme de los Leones, aplicó la nueva mecánica de bateo. Llega a Denver en 1993 y rápidamente se convierte en figura del equipo. [Foto AP]
Con los Rockies, conquistó el título de bateo de la Liga Nacional tras una dura pelea con Tony Gwynn, a quien se lo arrebató en los días finales, con .370 de average. El Gato jugó los últimos choques de esa temporada con una lesión en la rodilla. Sin embargo, la necesidad de llegar a los turnos que hicieran posible el título de bateo, lo empujaron a pedir ser colocado en la alineación titular de Don Baylor. [Foto AP]
Galarraga vivió momentos de gloria en Denver. En 1996 conquistaría los lideratos de la Liga Nacional en impulsadas y jonrones, con 150 y 47 respectivamente. Ambas marcas fueron topes en su carrera. [Foto AP]
1997 fue otro gran año para Andrés. Con 41 jonrones,140 impulsadas y .318 de average se despidió de la fanaticada de los Rockies, donde formó una temible toletería junto a Dante Bichette, Vinny Castilla (a la izquierda de Andrés) y Larry Walker. Los numeros acumulados por los cuatro peloteros, hizo que los apodaran los "bombarderos de Denver". [Foto AP]
Con los Rockies, El Gato conectó en el estadio Pro Player de Miami el cuadrangular más largo en la historia de ese parque. El batazo del inicialista recorrió la distancia de 529 pies. Cuando disparó su vuelacercas, los comentaristas que trabajan para el circuito radial de los Marlins se atrevieron a afirmar que ese había sido el más largo en la historia de las Grandes Ligas. Pero después se comprobó que todavía se mantenía en vigencia un jonrón conectado por el extinto Mickey Mantle, que había recorrido 565 pies. [Foto AP]
Para la temporada de 1998, Galarraga llega a los Bravos de Atlanta con un contrato de más de 24 millones de dólares. Numerosos analistas y críticos del beisbol mayor, hablaban de que los números de Galarraga bajarían sustancialmente por las supuestas ventajas que tenían los bateadores en Denver, donde se afirmaba que la pelota salía con más facilidad. [Foto Reuters]
Sus 44 jonrones anulan esos comentarios y el poder del caraqueño es reconocido en la gran carpa. La característica sonrisa de Galarraga se hacía más grande con sus triunfos. El nombre del criollo, nativo de Chapellín, sonaba con fuerza en todos los estadios del beisbol mayor. En Venezuela, desde hace ya algunos años el Gato era ídolo. [Foto Reuters]
El 18 de febrero de 1999 se le detecta a Andrés un tumor maligno en la espalda, el cual fue descubierto cuando los médicos le practicaron exámenes de rutina para determinar la causa de un dolor en la espalda, que perduró durante el invierno. [Foto AP]
Galarraga anuncia al mundo que padece de un linfoma cancerígeno en la espalda. Tras el triste acontecimiento, expresa a través de un carta que volverá en la siguiente campaña. "Esperaba ansioso la temporada de 1999, pero desafortunadamente he sufrido un golpe. Les prometo que volveré", decía el comunicado firmado por El Gran Gato. [Foto AP]
El golpe que produjo la noticia recorrió el país. Todos los diarios y medios de comunicación venezolanos comentaban la noticia con profunda tristeza, pero no dejaban de enviar palabras de aliento para el Gato de Venezuela. [Foto AP]
Mientras algunos hablaban del fin de la carrera de Andrés y de sus limitaciones para volver a los diamantes, el pelotero no dejaba de dar la cara y de manifestar con firmeza que volvería. Galarraga visitó el país y en rueda de prensa agradeció con emoción el apoyo de los aficionados y de los medios de comunicación durante su recuperación. [Foto Vicente Correale]
Tras corroborarse su recuperación, Galarraga comenzó un intenso trabajo físico, para retomar sus condiciones atléticas y regresar a los campos de entrenamiento en la mejor forma posible. [Foto Vicente Correale]
Andrés Galarraga no perdió oportunidad para agradecer a su familia y a Dios por su notable mejoría. El Gato afirmó en más de una ocasión que había sido ayudado por la Vírgen de la Rosa Mística. [Foto Vicente Correale]
Ninguno de los logros de Galarraga puede compararse con su vuelta al beisbol en 2000, tras perder un año completo en su batalla contra el cáncer. Fue increíble ver cómo en su primer encuentro tras la enfermedad, en la inauguración del torneo, sacó un emotivo vuelacerca que más allá de un registro estadístico, dejaba un mensaje de fe, optimismo y constancia. La ovación en el Turner Field de Atlanta fue unánime. [Foto AP]
La habilidad de Andrés con el guante, que le hizo ganarse el apodo de "Gran Gato" se mantuvo como en sus mejores momentos. Con 28 jonrones y cien carreras impulsadas se hizo merecedor del premio al Regreso del Año. [Foto AP]
Junto a su hija Adriana, Galarraga disfruta de los actos previos a un nuevo Juego de Estrellas, ésta vez con el uniforme de los Bravos. [Foto AP]
El pelotero criollo, a sus 38 años, no pensaba en el retiro y por el contrario afirmaba que mientras le siguiera divirtiendo, continuaría jugando beisbol. El Gato era considerado un líder dentro del dogout, además, el buen trato que mantuvo con sus compañeros lo hizo un jugador muy apreciado en la gran carpa. [Foto AP]
Para la temporada del 2001, Galarraga negocia nuevamente como agente libre y esta vez firma con los Rangers, por 6,25 millones de dólares. Comienza la etapa final de su carrera. No se adapta a la Liga Americana ni a jugar como bateador designado. Luego de cumplida más de la mitad de la temporada es cambiado a los Gigantes de San Francisco. Sus números de ese año terminan en .256 de average con 17 vuelacercas y 69 impulsadas en 400 turnos. [Foto AP]
En 2002, vuelve a Montreal y como suplente descarga 9 vuelacercas para llegar a 386. El Gato asume como meta llegar a los 400 jonrones. [Foto Alejandro Van Schermbeek]
Con San Francisco, al año siguiente, suelta doce vuelacercas, en una gran temporada donde dejó promedio de .301 en 110 juegos y 272 turnos al bate. El criollo daba muestras de que a los 41 años seguía siendo un temible toletero. [Foto Reuters]
En San Francisco, el Gato seguía haciendo de las suyas dentro y fuera del dogout. Incluso llegó a convertirse en un gran amigo del difícil Barry Bonds, estrella del equipo. [Foto AP]
Tras finalizar su contrato con los Gigantes, Andrés quedó a sólo dos jonrones de los 400, pero sus más que aceptables números hacían suponer que conseguiría un nuevo pacto para seguir en el beisbol mayor y conseguir su meta de jonrones. [Foto AP]
Pero un nuevo desafío le esperaba al caraqueño. Debía superar una reaparición del cáncer. En esta ocasión se trató de un línfoma de menos gravedad que se trató rápida y eficazmente. [Foto Alejandro Van Schermbeek]
Andrés Galarraga, una vez más, echó por tierra los rumores que hablaban de su inminente retiro al afirmar que trabajaba duro para volver a los diamantes. En esta ocasión, los Angelinos de Anaheim le dieron el chance con un contrato de ligas menores. Luego de ganarse su puesto, alcanzó a batear un sólo vuelacerca y completó la cifra de 399 bambinazos. [Foto AP]
Entre los premios y marcas establecidas por el Gran Gato, se cuentan dos Guantes de Oro, cinco Juegos de Estrellas, dos títulos de impulsadas, un título de bateo y como líder en jonrones. Además, participó en cuatro postemporadas, pero no pudo cumplir el sueño de estar en una Serie Mundial. [Foto Reuters]
Andrés, pese a que dejó de jugar tempranamente en la liga venezolana, siempre ha mantenido el contacto con el país. Aprovechó la experiencia vivida con su enfermedad para traer a su país mensajes de aliento, particularmente a los más pequeños. [Foto Vicente Correale]
Para el 2005, Galarraga esperaba al menos conectar un jonrón, luego de que los Mets le ofrecieran un contrato de liga menor. Trabajó duro desde el primer día en los campos de entrenamiento. [Foto AP]
El 29 de marzo de 2005, a menos de una semana para el inicio de lo que sería su vigésima temporada en las Grandes Ligas, Andrés Galarraga anuncia su retiro. Sus 43 años, el hecho de no haber cubierto sus propias expectativas en los entrenamientos y el deseo de estar más tiempo con su familia, fueron los argumentos para tomar tal decisión. "Es un día triste para mí, pero honestamente pienso que es el mejor momento para dar el paso a un lado (...) Simplemente no estaba jugando al nivel de las expectativas que me había planteado en toda mi carrera y quería retirarme bajo mis propios términos", dijo el venezolano. [Foto AP]
Una de las críticas que le hacen los venezolanos a Andrés Galarraga es que no haya venido a jugar más con los Leones del Caracas, desde la campaña 92-93. Actualmente la directiva de los melenudos, encabezada por el presidente Ariel Pratt, dejó en claro que las puertas están abiertas para el Gato. Verlo jugar con el número 41 en su espalda es un anhelo que los aficionados desean que se haga realidad. [Foto Vicente Correale]
Andrés, el Gato, dejó su huella en las Grandes Ligas. En sus estadísticas quedarán registradas 19 temporadas en las que despachó 399 vuelacercas, dejó promedio al bate de .288, sumó 2.333 hits y 1.425 carreras impulsadas en 2.257 partidos. Más allá de los números, queda un mensaje de disciplina, coraje para luchar, alegría y optimismo. [Foto Reuters]
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