VICTOR SALMERON
EL UNIVERSAL
Montado en el carro del ingreso petrolero y en fuentes de
financiamiento que despiertan la crítica de analistas _utilidades
cambiarias del BCV, IDB, devaluación, emisión de deuda_
la administración de Hugo Chávez incrementa el papel
del Estado en la economía, asignándole el rol de productor
y tomando parcelas que permanecían en manos de la empresa
privada.
Fábrica de tractores, nacionalización de Venepal,
creación de una red de distribución de alimentos
a bajo costo, medios de comunicación, ampliación
del sistema financiero público, la compañía
de telecomunicaciones CVG Telecom, son algunas de las acciones
que muestran el aumento de peso del Estado.
"A este conglomerado se añade un brazo no capitalista,
se trata de los núcleos endógenos y cooperativas,
que no tienen como norte obtener ganancias. En 1998 habían
sólo 4 mil cooperativas, en este momento ascienden
a 24 mil 500", explica José Guerra, profesor de la
Escuela de Economía de la Universidad Central.
La propagación del Estado en momentos en que la
economía se mantiene en términos reales a niveles
prácticamente similares a los de 1998, trae como
consecuencia que la participación del sector privado
disminuye, esto es lo que José Guerra define como
"un cambio en la estructura de propiedad en el país".
¿A qué se enfrentan las empresas privadas
que permanecen en medio del avance del modelo? "Tendrán
que competir con las empresas públicas, pero en
desventaja. No obtendrán financiamiento público
directo vía presupuestaria, no recibirán el
apoyo del financiamiento preferencial a través
del Banco Industrial de Venezuela, Bandes y Banfoandes,
tampoco contarán con exoneraciones y preferencias
fiscales", afirma José Guerra.
A la creación de nuevas empresas públicas
se agrega un marco regulador en donde el Estado controla
la compra de dólares, el precio de una amplia
gama de productos y prepara una ley penal cambiaria
para restringir la libertad del mercado paralelo de
divisas.
Analistas estiman que actualmente existen las condiciones
macroeconómicas para iniciar la flexibilización
y el levantamiento de los controles _que surgen
en medio de las dificultades que crea la paralización
de Pdvsa y la huelga de empresarios de 2003_ pero
hasta el momento no hay señales en este sentido,
todo lo contrario, el Gobierno da muestras de querer
aumentar la naturaleza estatista del modelo.
¿Se trata de un movimiento retrógrado,
de regresar a la década de los setenta? José
Guerra considera que "hay diferencias, este capitalismo
de estado es una fase de un proyecto político".
Hasta ahora la creación de empresas públicas
no es exitosa. Los bancos del Pueblo y de la
Mujer, instituciones emblemáticas en el
tablero del sistema financiero que ha creado
el chavismo, cierran 2004 con resultados en
rojo, de acuerdo con la memoria y cuenta del
Ministerio de Finanzas.
La bombona de oxígeno que representa
el presupuesto público necesita que el
precio de la cesta petrolera se mantenga en
niveles elevados para continuar bombeando
combustible a la nueva estructura estatal.
vsalmeron@eluniversal.com