El presidente Hugo Chávez instó este lunes al país a iniciar desde ya la celebración del bicentenario del arribo del generalísimo Francisco de Miranda a las costas venezolanas, el cual se cumplirá en 2006. La invitación presidencial se realizó a la salida del Panteón Nacional, tras los actos con motivo de los 255 años del nacimiento de este prócer venezolano.
El primer mandatario no escatimó elogios para Miranda, a quien calificó como uno de los hombres más grandes que ha "parido el mundo". De forma sucinta, Chávez expuso la vida y obra de este personaje considerado el venezolano de mayor presencia mundial. Su participación en la Revolución Francesa, en la independencia de EEUU, su presencia en Rusia y amistad con Napoleón Bonaparte y los padres fundadores de Norteamérica, así lo comprueban.
Al Panteón Nacional también asistió el Gabinete Ejecutivo, así como los representantes del Poder Moral.
Para Chávez, de acuerdo con los logros de Miranda, es el momento para asumir uno de los retos más importantes de los latinoamericanos y caribeños; "ese reto es redescubrirnos, revalorizarnos, creer de nuevo en nosotros mismos. No es es una exageración decir que Miranda brilló con luz propia en el mundo de entonces, desde La Habana hasta Moscú, desde Caracas hasta París, pasando por Turquía, Madrid, el norte de Africa, y sigue brillando, pero tenemos que hacer un esfuerzo supremo para mirar el brillo de esa estrella y que su propia luz ilumine los caminos y horizontes que hoy estamos abriendo, retomando, reconstruyendo", expresó.
El Presidente recordó y criticó las injusticias y abusos cometidos contra Miranda en su propia Caracas desde su infancia, lo que le hizo emigrar a España, donde entró al Ejército Real. Chávez destacó que no se sabe qué pasó con ese Miranda que después de entrar al ejército realista llega a las costas venezolanas con su bandera, con su "pequeña escuadra libertadora, pero infinita", aseguró
Destacó que el bautismo de fuego lo recibió en Marruecos, y más que un militar fue un autodidacta, lector y escritor insaciable, audaz, feroz, de corazón noble, "que de ser miembro de un ejército imperial, se abocó a la lucha por la independencia de EEUU y después tuvo gran influencia en Haití, Jamaica".
Para el Presidente, el bicentenario de la llegada de Miranda es propicio para cumplir la tarea pendiente de la independencia e integración de los latinoamericanos: "Por eso Miranda está más vivo que nunca, su corazón de fuego, como lo dijo Napoleón, nos debe ayudar en ese cometido"
Chávez destacó el ingenio de Miranda como militar y pensador, que le permitió ser un hombre universal, de allí la importancia de su obra y la necesidad de revalorizarla a los doscientos años de su arribo.