KELVY PIRELA
ENVIADO ESPECIAL/EL UNIVERSAL
Maracaibo.-Fue muy poco el café para desvelarse,
pero tambien insuficiente el vino para celebrar. En el "Pachencho"
y sus alrededores faltaron motivos para gritar y tambien para
callar. Venezuela sumó un punto al igualar con Colombia,
pero desperdició la oportunidad de acomodarse en los puestos
privilegiados; claro, no toda la culpa fue suya.
Los 1,89 metros de Miguel Calero se vieron más grandes
cuando le tapó un cabezazo a Cichero donde sólo
el hombre plástico podía llegar y aun más inmensos
cuando echó al ángulo su gigantesca mano para evitar
que el derechazo de Héctor González rompiera la
red.
Sin Arango, "el Zurdo", Morán y Páez, la vinotinto
no fue menos que Colombia y extrañó sólo
el gol para ser superior.
Maldonado trató de cumplir su rol en la conducción
de la ofensiva, pero le faltó la compañía
de Gabriel Urdaneta quien se extravió en desaciertos.
Margiotta, quien suplió a Morán en el ataque,
trató de mostrar que está acoplado al sistema
colectivo de la oncena, pero exageró en su empeño
y se negó a voltear al marco rival y ensayar un disparo.
Por ello el marcador no se alteró.
Los colombianos se bajaron del autobús con la
lección aprendida. Evitaron que Héctor González
y Jonay Hernández desbordaran las bandas y se sentaron
a esperar el error vinotinto, que lo hubo cuando Edixon
Perea y David Ferreira consiguieron palos consecutivos,
pero por fortuna no fue determinante.
Los de la visita escondieron la pelota en el fondo,
sin poder entrar en terreno criollo, más por
lo compacto de los nacionales que por falta de iniciativa.
Hicieron el partido lento manejando los tiempos y
haciendo que Margiotta o Maldonado, convencidos de
que era el momento de demostrar que podían, fuesen
atacados por la ansiedad y extraviaron la brújula.
El equipo criollo palideció de impotencia y fue
impreciso hasta la segunda mitad cuando "el Turbo"
González _que inició como lateral derecho_
asumió la creación junto a César González
y Varilla llegó desde el banco a darle salida
al equipo por la zona de recuperación. Los cambios,
que incluyeron a "Cari Cari" Noriega en el ataque,
le dieron color nuevamente a la vinotinto, pero un
Calero atento al extremo, capaz de fingir hasta una
lesión para cortar el ritmo venezolano, impidió
el triunfo necesario.
La suma es buena, pero le resta vida al equipo,
en su anhelo de clasificarse a Alemania. La teoría
exige a Venezuela ganar todos sus partidos como
local y tratar de abultar sus números en calidad
de visitante, al menos ante Bolivia y Chile. El
resultado dejó a la selección en suspenso
y obligada a sumar, al menos, el primer punto de
su historia en La Paz ante Bolivia este martes.