Con el desembolso superior al millón de dólares, el
Gobierno de Hugo Chávez contrató _en enero de 2004_
a la empresa Patton & Boggs, uno de los grupos más
influyentes de lobistas y abogados en Washington DC, para desarrollar
una campaña orientada a encubrir la vinculación del
Ejecutivo Nacional con los grupos irregulares en Colombia.
En febrero de 2004 _previa confirmación del canciller
Jesús Pérez de haber contratado a la agencia de
lobby_ Patton & Boggs recomendó a la Embajada de
Venezuela en Washington lo siguiente: "Una estrategia de respuesta
agresiva y cuidadosamente formulada conformará un elemento
clave de una representación exitosa el año próximo
para atacar las percepciones equivocadas que persisten en
las mentes de algunos líderes de la administración
de EEUU (...) Contactar a miembros del Congreso de EEUU, así
como también a personal de alto nivel del Departamento
de Estado, la Drug Enforcement Administration (DEA) y el Departamento
de Defensa como objetivos targets".
El informe redactado por Patton & Boggs indica: "amigos,
amigas y partidarios potenciales _en el Congreso_ a ser
informados incluirían: el Grupo de Boston, las delegaciones
de Texas y Oklahoma, el Grupo "Caucus" Hispánico y
otros congresistas y personal del Congreso que hayan viajado
en delegaciones del Congreso a Venezuela".
En relación con la necesidad de desarrollar una
estrategia comunicacional para convencer a la administración
de EEUU, al Congreso y a las Fuerzas Armadas que Venezuela
no apoya terroristas y que coopera eficazmente con las
actividades contra el narcotráfico y contra los terroristas,
especialmente con aquellas relacionadas con su vecina
Colombia, la agencia de lobby recomendaba responsabilizar
de las imputaciones que el Gobierno venezolano ha recibido
"a los medios de comunicación controlados por la
oposición y el derecho político en los EEUU
y Colombia".
El documento completo de Patton & Boggs, puede
leerse en línea en la siguiente dirección:
http://www.urru.org/papers/20040430_pattonboggs.htm