JEANETTE HERRERA
ENVIADA ESPECIAL/EL UNIVERSAL
Cojedes. Tres guacamayas volando de árbol
en árbol es lo primero que se observa tras pasar el portón
donde puede leerse que se está llegando a Hato Piñero,
refugio silvestre de jaguares. La imagen es apenas un abreboca
de la gran variedad de flora y fauna que habita en este fundo
del Estado Cojedes y que el INTI ha declarado como terrenos
ociosos.
A pesar de la sequía propia del llano venezolano durante
esta época, impresiona el cuidado con el que se mantiene
la vegetación y la tranquilidad con la que los venados
corretean por las sabanas.
Por donde quiera que se le vea, y más allá de
la actividad agropecuaria que se desarrolla, Piñero
es un refugio de animales _muchos de ellos con amenazas
de extinción como el paují copete de pluma, la
danta y el jaguar_ y un reservorio inmenso de la flora más
representativa del país.
En el fundo _propiedad de la familia Branger desde 1950_
es común ver desde babas, chigüires, monos araguatos
hasta zorros, osos meleros y palmeros. Pero la cuenta
no termina allí: en las 80.000 hectáreas que
lo integran viven las cinco especies de felinos que hay
en Venezuela, incluyendo el jaguar, y hasta las huellas
de una danta fue posible observar en uno de los recorridos
que realizó el equipo de El Universal. "Piñero
tiene un ecosistema muy particular porque es una mezcla
de sabana llanera, secas, inundables y bosque que permiten
la biodiversidad. No es que aquí te encuentres grandes
manadas de chigüires, los vas a ver pero en menor
cantidad porque la topografía lo que da es mucha
variedad", comenta Jaime Pérez Branger, presidente
de la Fundación Hato Piñero.
El inventario florístico y faunístico del
fundo, así como la protección de especies
amenazadas, son los programas más emblemáticos
que adelanta la Fundación, según su director
ejecutivo y biólogo Edgar Useche. Sin olvidar que
investigadores nacionales e internacionales visitan
periódicamente el hato para hacer estudios.
Genes conservacionistas

La actividad agropecuaria es el negocio principal del fundo.
Por ello muchas de las investigaciones que han desarrollado
están orientadas al mejoramiento genético
de las razas de ganado que allí habitan. De
hecho, lograron desarrollar una raza propia conocida
como rojo piñereño, un tipo de ganado
mucho más adaptado a las condiciones del trópico,
entendidas en los términos de fertilidad, calidad
y productividad, explica Paco Branger.
Agrega que para lograr este resultado, antes
tuvieron que trabajar con el forraje (pasto),
ya que la calidad del ganado depende en buena
parte de lo que comen y, tras años de investigación,
comienzan a producir semillas tropicalizadas a
través de la empresa Siembra.
Paralelamente, la familia ha mantenido la tradición
conservacionista que inició Antonio Julio
Branger cuando adquirió el fundo: "el hato
era un importante reservorio de caimanes y garzas,
pero en condiciones muy precarias y escasamente
se veían caimanes adultos, cuando era una
zona de reconocida abundancia y allí comienza
el primer programa conservacionista al proponerse
reponer estas poblaciones. Desde entonces el
hato tiene cinco décadas y media ininterrumpidas
de protección fauna. No somos el único
hato que lo hace, pero sí el primero que
ha servido de ejemplo a otros que también
lo han hecho muy bien", cuenta Paco Branger.
Hay zonas de Piñero que jamás han
sido tocadas, como el llamado bosque de los
caballos, porque allí hay especies de
fauna y flora de gran valor para el ecosistema
del país. "El Gobierno habla mucho de
la falta de identificación con el hecho
social y que lo que hacemos es explotación
económica. Pero si nos hubiéramos
guiados exclusivamente por el ámbito
económico, ya no existirían aquí
bosques, cuya riqueza maderera nos hubiera
hecho extremadamente ricos y no lo hemos tocado,
no porque seamos extremadamente ricos sino
porque creemos en un concepto y tomamos la
decisión racional de no tocarlos, porque
hay cosas que al final del día no puedes
destruir a conciencia", enfatiza Jaime Pérez
Branger.
Agrega "¿quién ha sido más
venezolano el que ha protegido esto a costa
de su propio bolsillo o el que lo ataca
sin costo alguno para él? Es muy fácil
salir a hablar cuando no has protegido y
no has tenido opción, porque yo sí
tenía la opción de hacerme rico
y no lo hice. Yo sí tomé una decisión
consciente de proteger".