Mapa del sitio
Daily News
Búsqueda avanzada
ClasificadosUsuariosAnunciantes
Caracas, martes 22 de marzo, 2005  
[an error occurred while processing this directive]
Principal > Economía > Noticias
 
Imprimir Enviar por correo  |  Disminuye letraAumenta letra
 
AMBIENTE / El Hato Piñero es un reservorio de flora y fauna nacional
Un oasis ecológico en los llanos

Poblaciones de chigüires y caimanes, entre otras especies, comparten espacio con el ganado, que es la actividad económica desarrollada en los espacios de este fundo del estado Cojedes (Foto Paulo Pérez Zambrano)
Artículos relacionados
Sin abandonar la actividad agropecuaria, mantienen programas conservacionistas que garantizan la supervivencia de especies con amenazas de extinción y la descripción de otras variedades

JEANETTE HERRERA

ENVIADA ESPECIAL/EL UNIVERSAL

Cojedes. Tres guacamayas volando de árbol en árbol es lo primero que se observa tras pasar el portón donde puede leerse que se está llegando a Hato Piñero, refugio silvestre de jaguares. La imagen es apenas un abreboca de la gran variedad de flora y fauna que habita en este fundo del Estado Cojedes y que el INTI ha declarado como terrenos ociosos.

A pesar de la sequía propia del llano venezolano durante esta época, impresiona el cuidado con el que se mantiene la vegetación y la tranquilidad con la que los venados corretean por las sabanas.

Por donde quiera que se le vea, y más allá de la actividad agropecuaria que se desarrolla, Piñero es un refugio de animales _muchos de ellos con amenazas de extinción como el paují copete de pluma, la danta y el jaguar_ y un reservorio inmenso de la flora más representativa del país.

En el fundo _propiedad de la familia Branger desde 1950_ es común ver desde babas, chigüires, monos araguatos hasta zorros, osos meleros y palmeros. Pero la cuenta no termina allí: en las 80.000 hectáreas que lo integran viven las cinco especies de felinos que hay en Venezuela, incluyendo el jaguar, y hasta las huellas de una danta fue posible observar en uno de los recorridos que realizó el equipo de El Universal. "Piñero tiene un ecosistema muy particular porque es una mezcla de sabana llanera, secas, inundables y bosque que permiten la biodiversidad. No es que aquí te encuentres grandes manadas de chigüires, los vas a ver pero en menor cantidad porque la topografía lo que da es mucha variedad", comenta Jaime Pérez Branger, presidente de la Fundación Hato Piñero.

El inventario florístico y faunístico del fundo, así como la protección de especies amenazadas, son los programas más emblemáticos que adelanta la Fundación, según su director ejecutivo y biólogo Edgar Useche. Sin olvidar que investigadores nacionales e internacionales visitan periódicamente el hato para hacer estudios.

Genes conservacionistas

La actividad agropecuaria es el negocio principal del fundo. Por ello muchas de las investigaciones que han desarrollado están orientadas al mejoramiento genético de las razas de ganado que allí habitan. De hecho, lograron desarrollar una raza propia conocida como rojo piñereño, un tipo de ganado mucho más adaptado a las condiciones del trópico, entendidas en los términos de fertilidad, calidad y productividad, explica Paco Branger.

Agrega que para lograr este resultado, antes tuvieron que trabajar con el forraje (pasto), ya que la calidad del ganado depende en buena parte de lo que comen y, tras años de investigación, comienzan a producir semillas tropicalizadas a través de la empresa Siembra.

Paralelamente, la familia ha mantenido la tradición conservacionista que inició Antonio Julio Branger cuando adquirió el fundo: "el hato era un importante reservorio de caimanes y garzas, pero en condiciones muy precarias y escasamente se veían caimanes adultos, cuando era una zona de reconocida abundancia y allí comienza el primer programa conservacionista al proponerse reponer estas poblaciones. Desde entonces el hato tiene cinco décadas y media ininterrumpidas de protección fauna. No somos el único hato que lo hace, pero sí el primero que ha servido de ejemplo a otros que también lo han hecho muy bien", cuenta Paco Branger.

Hay zonas de Piñero que jamás han sido tocadas, como el llamado bosque de los caballos, porque allí hay especies de fauna y flora de gran valor para el ecosistema del país. "El Gobierno habla mucho de la falta de identificación con el hecho social y que lo que hacemos es explotación económica. Pero si nos hubiéramos guiados exclusivamente por el ámbito económico, ya no existirían aquí bosques, cuya riqueza maderera nos hubiera hecho extremadamente ricos y no lo hemos tocado, no porque seamos extremadamente ricos sino porque creemos en un concepto y tomamos la decisión racional de no tocarlos, porque hay cosas que al final del día no puedes destruir a conciencia", enfatiza Jaime Pérez Branger.

Agrega "¿quién ha sido más venezolano el que ha protegido esto a costa de su propio bolsillo o el que lo ataca sin costo alguno para él? Es muy fácil salir a hablar cuando no has protegido y no has tenido opción, porque yo sí tenía la opción de hacerme rico y no lo hice. Yo sí tomé una decisión consciente de proteger".



 
[an error occurred while processing this directive]




 
Imprimir Enviar por correo  |  Disminuye letraAumenta letra
 
Contáctenos | Política de privacidad | Términos legales | Condiciones de uso
Búsqueda avanzada
Copyright @ Diario El Universal C.A. 2007