Ciudad del Vaticano. El papa Juan Pablo II será
dado de alta la próxima semana y aunque no se especificó
la fecha, no se descarta que pueda ser el lunes 14, aunque también
se habla del jueves 17.
El portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, aseguró
que el Pontífice de 84 años regresará al Vaticano
"antes de Semana Santa", que comienza el Domingo de Ramos,
20 de marzo, destacó Efe.
Navarro Valls no precisó la fecha, pero a la pregunta
de si sería el día anterior, el sábado 19,
manifestó, entre risas, que el hecho de que él
confirmara "antes de Semana Santa" no significaba que tuviese
que ser el día anterior, "ya que puede ser antes".
Asimismo, anunció que el próximo parte médico
se dará a conocer el lunes 14 de marzo, y explicó
que la hospitalización del Santo Padre se prolongará
"unos días más" por consejo de los médicos.
Hay quienes no descartan que ya ese día pueda anunciarse
el alta y el regreso al Vaticano.
No obstante, otras fuentes se inclinan por el jueves
17 como el día del regreso al Palacio Apostólico,
señalando que en esa jornada se reúnen en
la plaza San Pedro miles de jóvenes romanos para
preparar la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará
el Domingo de Ramos, por lo que el Papa aprovecharía
para bendecirlos "en persona".
Navarro Valls agregó que aún no estaba
claro qué papel tendría Juan Pablo II en
las ceremonias de Semana Santa. El Papa todavía
hace terapia de rehabilitación de la respiración
y del habla, y aún tiene un tubo en su garganta.
Por primera vez durante su papado delegó en
los cardenales la tarea de oficiar casi todas las
ceremonias de Pascua.
Un programa publicado por el Vaticano esta semana
mostró que el Papa sólo daría su
bendición Urbi et Orbi (A la ciudad y al
mundo) el Domingo de Pascua.
Todavía no está claro si el Pontífice
podrá asistir a las ceremonias, hará
breves apariciones o hablará con los fieles
a través de conexiones de televisión.
"La participación del Papa en un acontecimiento
u otro será decidida después de que
retorne al Vaticano", dijo Navarro Valls.
A la espera de regresar al Vaticano, el Papa
prosigue su convalecencia en el Policlínico
Gemelli, al que acudieron jóvenes italianos
y estadounidenses para expresarle su solidaridad
y animarle con cánticos.
El Papa no se asomó a la ventana del
cuarto que ocupa en el hospital, como hizo
el miércoles sorpresivamente, pero
tras ser informado de la presencia de los
jóvenes, a través de un ayudante
les mandó estampitas que narran el
encuentro de Cristo resucitado con varios
apóstoles.