Al inicio de un período de luto a nivel nacional, cientos
de iglesias tañeron sus campanas para marcar el momento
en que una serie de bombas estallaron hace exactamente un
año y dejaron 191 muertos y más de 1.900 heridos
en la capital española.
En las estaciones de tren afectadas por el peor atentado
terrorista en la historia española, la gente lloraba
ante el recuerdo de las detonaciones y dejó misivas que
vertían ese dolor en palabras.
"Quien me traerá nuevamente la voluntad de vivir, que
murió aquí hace un año", dice una misiva dejada
en la pared de la estación de El Pozo, la que mayor número
de muertos registró el 11 de marzo del 2004. Estaba firmada
por Susana, herida en las explosiones que destruyeron un tren
de dos pisos.
Un total de 650 iglesias en la zona metropolitana se unieron
al tributo de cinco minutos iniciado a las 7.37 a.m., cuando
la primera de 10 bolas llenas de dinamita estalló, continuando
las explosiones en cuatro vagones del tren urbano.
Fuente AP