Washington.- El debut del canciller venezolano
Alí Rodríguez hoy en la Organización de los
Estados Americanos (OEA) pudo haber sido totalmente auspicioso
de haber manejado de otra manera el tema del supuesto complot
para asesinar al presidente Hugo Chávez, según reaccionaron
algunos diplomáticos miembros del Consejo Permanente
del órgano continental.
"En una organización internacional como la OEA, una
denuncia de esa naturaleza requiere de pruebas y hasta de
una sesión a puerta cerrada de sus miembros'', dijo un
diplomático sudamericano.
"Nadie se puede presentar y hablar de un tema como ese, sin
fundamento'', agregó.
El diplomático, como las otras fuentes, hablaron bajo
condición de no ser identificados y, coincidiendo con
sus demás colegas, dijo que Rodríguez "estuvo sumamente
fuerte'' contra Estados Unidos en el discurso que leyó
en la sesión especial de embajadores americanos, reseñó
la agencia AP.
Rodríguez, sin embargo, nunca levantó el dedo acusador
contra Washington, pero Chávez ha denunciado que Estados
Unidos quiere asesinarlo, unas acusaciones que ya el Departamento
de Estado ha calificado de "ridículas".
Otro embajador comentó que Rodríguez pudo haberle
dado incluso "una mayor fuerza a su mensaje si hubiese cambiado
el tono de su lectura''.
Lo que sorprendió a muchos fue el hecho de que ningún
embajador recibiera la oportunidad de intervenir después
del discurso, como se ha hecho en otras ocasiones con oradores
ocasionales en el seno del Consejo Permanente de la OEA.
La aceptación o rechazo de las reacciones es potestad
del orador y se manifiesta anticipadamente a la presidencia
del Consejo Permamente. Es probable que el propio Rodríguez
o la misión venezolana ante la OEA hubiera fijado la
modalidad de la sesión, dijeron los informantes.
Pese a ello, el embajador estadounidense John Maisto se acercó
a Rodríguez cuando éste abandonaba la sala; le estrechó
la mano, ambos hablaron sonrientes y luego Maisto le murmuró
algo que mereció una reacción con gesto de seriedad
del ministro venezolano.
Rodríguez dijo más tarde que Maisto le preguntó
cuándo iba a recibir al embajador estadounidense en Caracas
William Brownfield, y que le contestó que el lunes habían
tenido una cita pero Brownfield no se presentó porque
tuvo que hacer un viaje.
Dijo que con Maisto "hemos tenido siempre muy buenas relaciones
personales... que muchas veces ayudan para un mejor entendimiento".
Rodríguez, el cuarto canciller que visita Washington
en tres años, no tenía en agenda ninguna entrevista
con gente del Departamento de Estado en la ciudad de Washington.