MAYELA ARMAS H.
EL UNIVERSAL
El Ministerio de la Vivienda contempla que en un lapso de
seis meses se realizarán unas 10.000 unidades a escala
nacional para atender a los damnificados por las lluvias.
El director del Consejo Nacional de la Vivienda, Néstor
Noguera, indicó que la emergencia se cubrirá por
varias vías, "debido a que el número de familias
afectadas asciende a 8.180 y ello puede subir cuando se termine
de realizar el censo en los estados andinos".
La primera estrategia que tiene el despacho y los organismos
ejecutores es adquirir viviendas en el mercado secundario
para luego entregárselas a los damnificados. Hasta
ahora el Conavi ha recibido propuestas para comprar unas
200 soluciones en varios estados del país, pero Noguera
reconoce que ello es insuficiente, por lo cual se harán
más acciones. De hecho el sector inmobiliario estima
que en el mercado secundario apenas hay en oferta 490 viviendas.
Para esta parte del plan, Fundacomun instaló un equipo
de abogados e ingenieros para que evalúen las ofertas
de venta de casas.
La segunda estrategia del Ministerio es pagar alquileres
hasta 500.000 bolívares y la tercera es construir
viviendas. En ese sentido, el funcionario indicó
que "los entes ejecutores tienen parcelamientos urbanizados
y dado que los terrenos ya están preparados, se puede
proceder a la construcción de las viviendas, por
ello se estima que en un plazo de seis meses se tendrán
listas esas 10.000 unidades".
Al consultársele que justamente 10.000 unidades
es lo que se ha realizado en un año, el director
del organismo indicó que "en esta oportunidad se
tratará de hacer las soluciones porque estamos
en una situación de emergencia, y a diferencia
de otras oportunidades ya tenemos el parcelamiento,
adecuar los terrenos por lo general requiere de tiempo".
Para realizar esas soluciones el despacho hizo una
revisión nuevamente del presupuesto y el monto
sería de 150 millardos de bolívares. Los
recursos saldrán de los fideicomisos que se tienen
en la Corporación Venezolana de Petróleo
(CVP), el fondo de aportes del sector público
(FASP) y el Fondo Mutual Habitacional.
Néstor Noguera explicó que los damnificados
no pueden ser traslados a los desarrollos que ya
tienen los entes ejecutores, porque esas viviendas
ya fueron adjudicadas.
Una vez que se tengan listas las estrategias
de entrega de las viviendas, el despacho definirá
otra fase que es la entrega de financiamientos
para la remodelación de las casas. Para esos
casos se tiene previsto dar préstamos de
10 millones de bolívares con una tasa social
de 6% y un plazo de 10 años. En este programa
se contempla dar un subsidio equivalente a 40
o 50% del monto del préstamo, de manera que
las personas pagarían por una cantidad más
baja.
marmas@eluniversal.com