GUSTAVO AZOCAR
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
San Cristóbal. Un niño fallecido de siete
años, decenas de familias damnificadas y afectadas, aeropuertos
cerrados o en condiciones de operatividad mínimas y el
colapso total de la carretera Panamericana, que incomunicó
por completo a la ciudad capital con el Estado Mérida,
son las consecuencias de las torrenciales lluvias que han caído
en las últimas horas.
El aguacero que cayó sobre la región durante poco
más de 14 horas, entre las 7:00 de la noche del viernes
y las 10:00 de la mañana del sábado, elevó
en casi 200% el cauce de los ríos, entre ellos el Táchira,
que divide las poblaciones fronterizas de San Antonio y La
Parada, lo cual obligó a las autoridades a restringir
el paso de vehículos y personas por el puente internacional
Simón Bolívar por algunas horas. Igualmente, los
estragos causados por la avería de diez puentes, ubicados
en las carreteras tachirenses, especialmente en la vía
Panamericana dieron paso a una situación de caos luego
que un derrumbe provocara la fractura de La Llanada-Lobatera-San
Cristóbal, dejando totalmente incomunicada, al menos
por vía terrestre, a la capital de estado con el Estado
Mérida y la zona del sur del lago de Maracaibo.
Se incrementan los damnificados
Las cifras preliminares de Protección Civil (PC) indicaban
que había unas 150 personas damnificadas principalmente
en la zona norte del estado, especialmente en los barrios
Santa Eduviges y Sucre de La Fría.
Sin embargo, el número de personas afectadas aumentó
luego de los torrenciales, causando inconvenientes a las
poblaciones aledañas de Zorca, La Llanada, Ureña,
Boca de Grita y San Cristóbal.
Las últimas cifras daban cuenta que el número
de afectados se triplicó a lo largo de toda la
geografía regional, especialmente en Ureña
y San Antonio.