Caracas, martes 08 de febrero, 2005
Nacional y Política


Exigen investigar a superiores de comandante Quintero Viloria

JUAN FRANCISCO ALONSO

EL UNIVERSAL

Como un hombre "honesto, incorruptible y amante de su patria", así calificó Soraya de Quintero a su esposo, el teniente coronel (GN) José Humberto Quintero Aguilar, uno de los cinco militares venezolanos señalados de haber "secuestrado" al guerrillero Rodrigo Granda en Caracas y de haberlo entregado a las autoridades policiales colombianas, a cambio de "un soborno".

"¿Cómo pueden acusarlo de ser un traidor a la patria, si lo que ha hecho es defenderla durante toda su carrera? ¿Cómo pueden llamar traidor a alguien que estuvo 547 días en el puesto fronterizo de Cutufí (Alto Apure) arriesgando su vida y la de su tropa?", afirmó la esposa del ex comandante del Grupo Antiextorsión y Secuestro de la Guardia Nacional del Táchira, quien este fin de semana estuvo en Caracas visitándolo en el Centro de Procesados Militares en Ramo Verde (Los Teques), donde permanece detenido desde mediados de enero.

Minutos antes de abordar el avión que la llevaría de regreso a San Cristóbal, Soraya de Quintero descartó la posibilidad de que su cónyuge haya capturado al llamado "canciller" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sin que se lo hubieran ordenado, por lo que exigió que investiguen a sus superiores, "pues en el supuesto negado de que mi marido hubiera participado en una operación de esa naturaleza, sería porque se lo ordenaron".

Proceso irregular

Como ya lo hizo el abogado David Terán, la esposa de Quintero denunció que al comandante y a los otros cuatro uniformados los maltrataron en los calabozos de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), mientras permanecieron allí entre el 16 y el 20 de enero, para que admitieran su participación en los hechos que les imputan, por lo que afirmó que "todo lo que pudieran haber dicho él y los demás fue producto de la tortura, por lo que es nulo".

Informó que no fue sino hasta el viernes 4 de febrero que las autoridades de Ramo Verde permitieron que le practicaran exámenes médicos (resonancia lumbar y pulmonar), pues "querían borrar las evidencias de las torturas, pero debieron permitirlo porque el domingo 30 de enero sufrió unos dolores que prácticamente no le permitieron levantarse de la cama".

Asimismo afirmó que el derecho a la defensa del ex comandante del GAES fue violado, pues el día cuando lo detuvieron (12 de enero) lo mantuvieron incomunicado hasta altas horas de la noche.

El honor es su divisa

Soraya de Quintero rechazó que su esposo haya cobrado alguna recompensa. "No recibió ningún dinero (...) Eso no cabe en la cabeza de nadie, pues mi esposo se caracteriza por su honestidad e incorruptibilidad, de lo cual pueden dar fe sus subalternos y superiores (...) Inclusive yo le llegué a pedir que me ayudara a entrar en el Seniat, pues él conoce mucha gente allí y me dijo que no. Me dijo que hiciera mi currículo y que concursara, porque en la vida las cosas no se consiguen así".

Aseguró que durante los meses previos y días posteriores a la detención de Granda no observó ningún comportamiento inusual en su esposo. "En los últimos tres años prácticamente no ha pasado ni una sola noche fuera de casa (...) Cuando supimos la noticia no me hizo ningún comentario".

Consultada si su esposo viajó a menudo a Caracas en las últimas semanas, respondió que no. "La última vez que vino fue el 15 de noviembre, cuando asistió a la reunión de todos los comandantes de los GAES. En esa oportunidad lo acompañé y regresamos al día siguiente por carretera".

Solidaridad a granel

Además de traerle enseres y comida cada semana, Soraya de Quintero aseguró que le lleva a su cónyuge decenas de cartas de tachirenses que desean expresarle su solidaridad a quien era uno de los principales responsables del combate contra la subversión y la delincuencia organizada en la zona fronteriza.

En una misiva el comandante agradeció el apoyo recibido diciendo: "Quienes me mandaron las cartas son mis más valiosos soldados en esta guerra, por su estímulo, comprensión y lealtad (...) Aquí hay una sola verdad que se dará a conocer, si es que ellos lo permiten, pero no por ostentar el poder tienen la razón y verdad".

Por último, informó que el oficial envió otra carta, dirigida a sus compañeros de la Guardia Nacional, en la cual rechaza las acusaciones en su contra y les dice que "me mantengo firme en mis ideas y principios, siempre he actuado en el cumplimiento de mi deber (...) Es lamentable que hayan desintegrado el GAES 1, siendo una de las mejores unidades operacionales y de investigación".

jalonso@eluniversal.com