BLANCA SANTOS
EL UNIVERSAL
_¿Cómo es?
_Negro, ¿no me ves? (risas)
_Mientras más viejo, llora más.
_Sí, porque uno ha vivido tanto y ha visto tantas cosas
negativas en el mundo que cualquier pregunta, cualquier situación
me hace ver una retrospectiva y me hace llorar rápido.
_¿Se acabaron las leyendas negras de Oscar
D'León?
_Mi mente está tan paciente que ya muchas cosas en
la vida no me amedrentan. Yo vivo tranquilo y feliz.
_¿O más bien prefiere que se le recuerde
como un negro de leyenda?
_No, como la gente quiera recordarme. Yo sigo haciendo
mi legado y que quede bonito en el corazón de la
gente.
_No es que quiera matarlo, pero ¿se imagina sus
funerales como los de Celia Cruz?
_Tampoco pido eso, pero si se da que lo vean mis hijos
y que sea motivo de mucho cariño y que vean que
el público sí me quiere.
_Usted es una gran figura de la salsa, ¿a
quiénes hemos olvidado?
_Hay mucha gente que han olvidado. Han olvidado a
Ismael, Héctor Lavoe, de Bobby Capó no se
oye nada, de Tito Rodríguez. Porque es que el
mundo transcurrre o rueda tan rápido que no es
culpa del mundo mismo o de la gente sino que la cibernética
también ayuda a que olvidemos muchas cosas a
pesar de que hay tanta información. Estamos pendientes
de lo que pasa en la pantallita.
_¿A quién le reza?
_A ninguno.
_¿Dónde pondría a María
Lionza?
_No me apetecen esas cosas.
_¿Soltero, casado? ¿disponible
o no?
_Casado y disponible a la vez.
_La pastillita azul es un buen invento
y dicen que puede aliviar problemas coronarios...
_¿El qué? Bueno, no he tenido la
necesidad en estos momentos de utilizar esas
cosas. Yo pienso y creo que cuando tú
deseas a alguien eso basta para sentirte bien,
no necesitas ningún estimulante.
_¿Le pesa no tener un Grammy?
_No. He recorrido tantos países sin
haberme ganado nada. No me quita el sueño.
Es un momento sabroso estar en una butaca
esperando que lo nombren a uno como ganador,
pero hasta ahí.
_En caso de ganar, ¿qué
diría en su discurso?
_Agradecería al público todo
lo que ha hecho por mi música, a
la disquera por escogerme y a todos aquellos
que colaboran en la elaboración de
un disco.
_¿Lloraría?
_Seguramente (risas).
_¿Qué le añade
o resta a su música la tecnología?
_Le ha añadido lo que es la
parte digital, que en muchos casos
no es ventajoso. Yo sigo siendo análogo
en ese aspecto y siento el sonido
mejor así.
_¿Le gusta la salsa
que se hace hoy en día?
_Sí, sobre todo cuando se
come espaguetti con bologna, uff,
¡qué rico! En lo musical, para
mí, la salsa en la música
no existe.
_¿A qué se debe que sus hijos no hayan tenido
tanto éxito como usted?
_Es obvio que si el talento no
está equiparado con el que
uno tiene se hace difícil.
La verdad no quiero ser jactancioso
pero todos los días no nace
una Celia Cruz, ni un Oscar D'León
o un Rubén Blades. Es difícil
para ellos e incómodo para
mí porque siempre hay la comparación
y por eso uno evita que ellos se
muevan en la misma profesión
de uno, pero si les gusta, ¿cómo
no lo van a hacer? A Yorman lo metí
en una escuela militar y él
pensaba en la música y tenía
muchos problemas, entonces lo traje
a la orquesta y brincaba de felicidad.