RAQUEL BARREIRO C.
EL UNIVERSAL
La campaña de reordenamiento de la tenencia de tierras
rurales, iniciada por el Gobierno Nacional, no atiende las verdaderas
necesidades de la población venezolana, según asegura
el diputado por Primero Justicia, Julio Borges.
El enfoque del Gobierno centrado en la lucha contra el latifundio,
no es el principal tema a atender, pues la prioridad es darle
respuesta a la población urbana que busca vivienda y
que son más de 2 millones de hogares venezolanos.
"Las
invasiones que se han suscitado en los últimos días
no han sido sobre terrenos rurales, sino urbanos, porque
el problema es que la gente quiere viviendas. Al final el
tema del reordenamiento de la tierra no es un problema de
extensión o de latifundio".
Borges explica que "en materia de tierras rurales, estos
últimos decretos zamoranos dirigidos a intervenir
latifundios no están orientados a fortalecer la producción
agrícola. Por ejemplo, el total de latifundios intervenidos
en Monagas y Cojedes no son ni 3% del total de tierras
propiedad del Estado".
El diputado señala que el concepto de latifundio,
tal y como está concebido en la Ley de Tierras
_que comprende propiedades con más de 5 mil hectáreas
que estén ociosas_, no se aplica ni a 1.000 fundos
privados de todo el país.
Leyes sin aplicación
Aseguró que la Ley de Tierras está vigente desde
diciembre del año 2001, "pero el Gobierno nacional
no ha tomado ninguna de las medidas que establece
la propia ley para la resolución del problema
de la tenencia de la tierra en el país".
El diputado de Primero Justicia considera que
la intención del Gobierno de devolver la
gente al campo, es poco viable, más si no
se logra un desarrollo sostenido de la agricultura.
"Lo que ha habido hasta ahora son medidas efectistas
que no garantizan el estímulo del empleo
en el sector rural de la población".
La falta de un catastro confiable en materia
de tierras rurales ha impedido tener una visión
completa de la situación del campo y de
las necesidades a atender en esta área.
"El catastro de tierras es indispensable
en el diseño de medidas destinadas a
mejorar la situación del sector agrícola.
Según el Censo Agrícola de 1998,
existen en el país 2.515.649 hectáreas
de tierras con vocación agrícola
en manos del Estado. Las tierras propiedad
del Estado son de una extensión mayor
en promedio a las tierras privadas".
Aclaró Julio Borges que el Estado
es propietario de aproximadamente 13 millones
de hectáreas, de las cuales 2,5 millones
de hectáreas son aptas para cultivos
agrícolas o ganadería, pero la
mayoría de estas tierras están
ociosas.
Proyectos olvidados
Luego de analizar datos obtenidos de estudios del Instituto
Nacional de Estadística, el Instituto
Nacional de Tierras o la FAO, el representante
de Primero Justicia aseguró que
la mayor cantidad de hogares en situación
de pobreza se encuentran en barrios
de zonas urbanas. 51% de los habitantes
a escala nacional habitan en barrios.
"Por eso es necesario solucionar
el problema de la titularidad en las
zonas urbanas, lo que beneficiará
potencialmente a más familias
en el corto plazo. Hemos presentado
una ley de barrios que reposa en la
Asamblea Nacional y es necesario retomarla".