La exhortación a condenar la corrupción y el terrorismo,
así como a aplicar la Ley de Tierras, marcaron el discurso
del presidente del Tribunal Supremo (TSJ), Iván Rincón.
Según el magistrado, quien encabezó el acto de
inicio de actividades judiciales por sexta vez, "los casos
de corrupción deben investigarse en su totalidad, sea
quien fuere el autor. Cuando se permite que los que violan
la ley deambulen por las calles, se fomenta un clima de impunidad
que ahuyenta las inversiones y reduce la confianza en las
instituciones". Por eso conminó "a combatir la corrupción,
atacando la desidia, burocracia, discrecionalidad en manejo
arbitrario y antidemocrático de la información pública,
uso indebido de funciones, encubrimiento de delitos; y exhortó
a los jueces a que no se dejen doblegar por presiones y sentencien
a corruptos, sin miedo".
Al terrorismo lo definió Rincón como "un instrumento
contra la estabilidad y afianzamiento del sistema democrático",
como "el ejercicio indiscriminado de la violencia".
Puesto que una de las metas del TSJ será "lograr
que se consolide la equidad en la dotación de tierras,
eliminando el latifundio y sincerando la función
social de la propiedad, siempre dentro del respeto al
derecho a la propiedad privada", el magistrado informó
que está en proceso de elaboración el diagnóstico
sobre la situación de la jurisdicción especial
agraria, que consistirá "en el levantamiento estadístico
sobre las condiciones agrícolas y pecuarias de cada
estado, la determinación de la calidad y cantidad
de tierras ociosas, y el análisis sobre la necesidad
de crear nuevos tribunales agrarios, capacitar y seleccionar
a los jueces necesarios para ello, así como evaluar
la importancia de tomar medidas para garantizar la aplicación
de la Ley de Tierras".
Admitió el presidente del TSJ, igualmente, que
los jueces no titulares "representan casi el 80% de
los jueces venezolanos", razón por la cual decidieron
que la Escuela Nacional de la Magistratura deberá
capacitarlos por tres meses, plazo después del
cual serán sometidos a evaluación. Paralelamente
se llevará a cabo un programa de capacitación
de 18 meses, también organizado por la escuela
creada el 18-0804, y los alumnos que aprueben pasarán
a ser jueces por concurso de oposición, con derecho
a ocupar como titulares las vacantes a escala nacional.
La formación de jueces, dijo Rincón, "busca
reducir al mínimo índices de corrupción".
Varios minutos del discurso dedicó el titular
de la Sala Constitucional para destacar el excelente
rendimiento que tuvo el TSJ. Pero luego de probar
con cifras lo dicho, celebró el incremento
del número de magistrados de 20 a 32, el cual
consideró "justificado debido al elevado número
de causas que se ventilan en las salas".
Además de esto consideró "trascendental"
la entrada en vigencia de la Ley Orgánica
del TSJ, que permitió dicho aumento de la
cantidad de jueces, y hasta garantizó que
a través de ella se materializa la efectiva
adecuación de las disposiciones de la Carta
Magna.
ialvarez@eluniversal.com