TERESA DE VINCENZO
EL UNIVERSAL
El historiador Manuel Caballero aseguró que en materia
de delitos sobre derechos humanos y cuando se pretende la captura
de terroristas y criminales, "no existe para ellos el refugio
de la frontera".
A propósito de la situación que enfrenta a Colombia
y Venezuela por el caso del secuestro de Rodrigo Granda, Caballero
recordó que a partir de 1945 y de los juicios de Núremberg,
y sobre todo después de la Declaración Universal
de los Derechos Humanos, "el concepto de soberanía no
se aplica a los crímenes contra la humanidad o contra
los derechos humanos, de la misma forma que tales delitos
no prescriben".
Indicó que "en general, no se tiende a considerar
como delitos a esas intromisiones en otros países para
buscar criminales de guerra".
Recordó que "el caso más reseñado y aplaudido
fue el de los israelíes que "violaron la soberanía
argentina" para llevarse al criminal de guerra Eichmann
a Jerusalén, a fin de juzgarlo por sus terribles
crímenes contra el pueblo judío".
Otro caso, según explicó, fue el del presidente
Charles de Gaulle, quien durante su mandato habría
mandado a capturar, en territorio belga, a miembros
de organizaciones terroristas. También el terrorista
denominado Carlos "el Chacal" fue capturado por la policía
francesa en Sudán y llevado a Europa a pagar por
sus crímenes.
Caballero señaló que "para los violadores
de los derechos humanos, terroristas y narcotraficantes
no existe el refugio de una frontera. Granda es un
terrorista y narcoguerrillero. No voy a opinar si
fue válido o no sacarlo, pero insisto en que
hay precedentes importantes sobre el tema".