ANA MARIA HERNANDEZ G.
EL UNIVERSAL
La poesía de Sonia Chocrón trasciende la versificación,
se adueña de otros espacios literarios como los guiones
cinematográficos, la dramaturgia y la narrativa. De esto
último, la editorial Alfaguara decidió reinaugurar
la colección de autores venezolanos con su libro de relatos
Falsas apariencias. "En 2002 llevé el manuscrito a Alfaguara.
Al mes me llamaron, pasó por dos lecturas, pero no lo
publicaron por las condiciones del país, hasta que llegamos
a diciembre de 2004".
Hasta hace cuatro años se había dedicado exclusivamente
a la poesía y a los guiones de cine. "Cuando salí
embarazada no quise escribir más poesía, porque
me devasta mucho y no quería tener esos sentimientos".
Por ejemplo, en Púrpura (Monte Avila, 1992), escribió:
"Al filo de la montaña/ volando en libre caída/
mi tristeza se desgrana/ flota mi melancolía/ De
colores adornadas/ las dos en paracaídas/ bullen
juntas abrazadas/ tristeza y melancolía".
Igualmente, en sus cuentos hay mucha lírica. "Porque
me gusta trabajar con el lenguaje, el sonido de las
oraciones, las palabras combinadas. No me puedo desprender
de eso que tiene ritmo".
Y luego de este primer volumen, cuyo hilo conductor
son las historias de amor, le tomó el gusto por
la escritura de relatos. Está en proceso el segundo
libro, "que también tienen unidad temática:
la crisis del país y las mujeres. Sí, estoy
pensando en lo que hemos vivido, los últimos
tiempos, explotar ese lado oscuro que todos tenemos.
Por cierto, no me había dado cuenta, pero en
Falsas apariencias son historias de amor terribles".
Incluso, a pesar de que estaba embarazada, y quería
huirle a lo devastador de la poesía. "Me imagino
que es ese lado oscuro mío. Lo saqué todo,
fue un acto de purificación pero no con las
emociones. Eso no me afectó, me divertí
mucho escribiendo esos cuentos".
Respecto a la novela, desde hace tres años
tiene una que la lleva por la mitad, pero que
no logra pasar del capítulo cuatro. "No puedo
pasar de ese número. Tengo la anécdota,
la estoy escribiendo por entregas, como un folletín.
Una amiga es mi lectora y todos los viernes le
doy un pedazo, ella me ayuda a manejarme con la
longitud y el tiempo".
En cuanto a la escritura para niños, solamente
lo ha hecho con dos guiones, uno para la Fundación
del Niño, Los del galpón y otro en
coproducción española La estrella
sur. Su hija de cuatro años le ha inspirado
un anecdotario que guarda para sí: a falta
de cámara de video registra las hazañas
de la pequeña con el poder de la palabra.