Bogotá. Militares colombianos capturaron a uno
de los jefes más buscados de la guerrilla del Ejército
de Liberación Nacional (ELN) y a quien acusan del secuestro
de un estadounidense y 142 personas más en un templo católico
en mayo de 1999.
El insurgente, identificado como José Ramírez _alias
"Silvio" o "el Viejo"_, fue detenido por la Fiscalía
y el Ejército en el municipio de Chachagui, en el departamento
de Nariño, fronterizo con Ecuador, señaló DPA.
"Las tropas capturaron a este líder rebelde integrante
de la dirección nacional del ELN y quien coordinaba
los frentes que operan en el suroeste del país", señaló
el comandante del Ejército, general Reinaldo Castellanos.
El jefe castrense señaló que Ramírez está
implicado en actividades terroristas y en el secuestro
de 142 personas ocurrido el 30 de mayo de 1999, cuando
un comando del ELN irrumpió en una iglesia y llevó
consigo a todos los feligreses.
Durante la persecución militar liberaron a unas
100 personas y retuvieron al resto, que paulatinamente
fue regresando a sus hogares tras pagar millonarios
rescates.
Asimismo, el jefe rebelde del ELN es acusado de haber
secuestrado a un ciudadano estadounidense, a un diputado
municipal y a varios empresarios regionales.
"Esta persona estaba dirigiendo las actividades
del ELN en los departamentos Cauca, Nariño
y Valle del Cauca", añadió Castellanos.
Por otra parte, el presidente colombiano, Alvaro
Uribe, anunció que el Gobierno se ocupará
en adelante de la definición de un marco
jurídico para los paramilitares, en vista
de que esos grupos ya iniciaron su desmovilización
y han "dado muestras de paz".
El mandatario señaló que la ley para
resolver la situación jurídica de
los paramilitares involucrados en delitos atroces
será más fácil de concertar ahora
que esos grupos están demostrando su voluntad
de reconciliación.
El Gobierno presentará un proyecto en
el cual está previsto que los paramilitares
involucrados en delitos atroces paguen hasta
un máximo de 10 años de prisión.
Además se anunció que los paramilitares
que se desarmaron el pasado viernes en una
zona de Colombia fronteriza con Venezuela
devolvieron al gobierno colombiano tierras
y bienes que habían adquirido en la
guerra que libraron contra las guerrillas.
Los bienes incluyen 105 fincas, 58 casas,
10 lanchas y 45 mulas.