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| Caracas, domingo 05 de diciembre, 2004 | |||||||||||
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VIOLENCIA POLITICA / Contradijeron una vida de experiencia como pesquisas Los Guevara olvidaron su carrera
Desde 2001, no obstante, son sospechosos habituales en varios eventos que han sacudido el país, de los cuales, al menos dos _los atentados al consulado de Colombia y embajada de España, en febrero de 2003, y el que se realizó contra la Torre Teleport, en abril de ese mismo año_ han involucrado el uso de explosivos. Mientras Otoniel Guevara se destacó como Secretario General de la Disip, en los 90, su hermano Rolando fue un destacado funcionario que se formó en la investigación de drogas y homicidios en el Cicpc. Ocupó la dirección de distintas brigadas en la Policía Judicial. El descubrimiento de que Vladimiro Montesinos, ex hombre fuerte del gobierno de Alberto Fujimori, en Perú, estaba en Venezuela, y la presunta vinculación de sus familiares en ese caso, lo obligaron a solicitar su jubilación para permitir que la investigación avanzara. Otoniel, por su parte, fue contratado por la Gobernación del estado Aragua para que dirigiera la policía regional. Luego se desempeñó como investigador privado. Por su parte, Juan Bautista Guevara también ocupó destacados cargos en la PTJ, y luego también se dedicó a la actividad privada. El momento estelar de los Guevara como funcionarios policiales fue la detención de Ramiro Helmeyer y Walter del Nogal en 1993, por la autoría intelectual de una bomba en el CCCT, el denominado caso del "terrorismo financiero". Participaron activamente en las investigaciones que llevaron a estos dos hombres a la cárcel. Hoy, se afirma que Helmeyer está cercano al Gobierno, y también que la familia Del Nogal posee excelentes conexiones con políticos en el poder. Hoy, los Guevara se encuentran detenidos, y muchos expertos policiales se preguntan si hombres de tan aquilatada experiencia en pesquisa habrían permitido tantos datos y cabos sueltos, divulgados a lo largo de la investigación de los hechos que rodean la muerte de Anderson, cómo las que éstos parecen haber dejado.
Las pruebas Al mismo tiempo, en el restaurante que Rolando Guevara frecuentaba para almorzar, cerca de su actual trabajo, habría planificado a viva voz la muerte del funcionario público, según se ha desprendido de las investigaciones. Los mesoneros del establecimiento fueron interrogados y confirmaron que allí solía reunirse con amigos, compañeros de trabajo y con sus clientes. Horas después del suceso ambos hermanos fueron secuestrados por desconocidos cuando salían de sus respectivos lugares de trabajo. También habrían olvidado huir, o al menos planificar una coartada que los librara de responsabilidad. Sobre este último punto, quizás los más recientes sucesos relacionados con los atentados con explosivos en las sedes diplomáticas de España y Colombia ofrecen una explicación. En esa ocasión también fueron mencionados como sospechosos, pero de pronto la investigación se paralizó, sin explicaciones oficiales. Similar destino tuvo el expediente Montesinos, donde la pareja de hermanos, e incluso algunos primos, fueron señalados como responsables. En el expediente se les vincula también por una relación de llamadas realizadas antes, durante y después de la muerte de Anderson, pero resulta casi imposible que dos hermanos que se dedican a la misma labor no establezcan comunicación frecuente. Otra coincidencia que los une hasta en el infortunio que hoy padecen en El Helicoide, la conforma el hallazgo de sus automóviles en estacionamientos públicos de Caracas. Su experiencia no les sirvió para ocultar esos bienes en la residencia de algún amigo. Finalmente, ambos ahorraron esfuerzos a las autoridades para atraparlos. Fueron hallados, según la versión policial, maniatados y caminando por un paraje solitario al sur de Valencia. No hubo necesidad de allanar para buscarlos. Otro cabo suelto en la investigación es el de Juan Bautista Guevara, el primo de ambos, también detenido por los hechos. A cuatro días del asesinato de Anderson, el fiscal Isaías Rodríguez dijo que había sido apresado y se le estaba tomando declaración en la Disip; pero una semana después apareció en un motel cerca de Acarigua, donde fue detenido. Esta contradicción no ha sido explicada. _GR/PGO |
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