JENNY LOZANO
EL UNIVERSAL
Barcelona. Con marionetas, títeres y un toque de humor,
el grupo teatral ecuatoriano La Espada de Madera llevó
a las tablas una versión libre de El Quijote, en el marco
del XXIX Festival de Teatro de Oriente.
La pieza teatral, en principio pensada para niños y
adolescentes, tomó según sus creadores un rumbo
inesperado. Para Patricio Estrella, director de la agrupación,
este montaje pretende dar a conocer "de manera amena" algunos
fragmentos de la obra de Miguel de Cervantes, la cual celebrará
su cuarto centenario el próximo año 2005.
"Es un montaje que puede ser visto por adultos y niños.
Podría decirse que es para toda la familia", explica
Estrella. "La montamos pensando en algo que resultara agradable
y fácil de entender para el espectador". En escena,
cuatro actores dieron vida a Sancho Panza y al hidalgo Don
Quijote. "Encerrado en su casa al cuidado de la Ama y Sancho,
Don Alonso pasa sus últimos días delirando, hasta
que al encontrarse con uno de sus libros le hace recobrar
su vitalidad y sale al campo a buscar aventuras. No quisimos
mostrar a un Quijote moribundo, le dimos vida para que decidiera
enfrentar nuevos retos", destaca Estrella.
Aunque la escenografía fue escasa, el cuidadoso
manejo de recursos como las marionetas captó la atención
de los asistentes, quienes aplaudieron de pie a los actores
ecuatorianos en el Teatro Cajigal de Barcelona. Además,
dos músicos en vivo se encargaron del sonido de la
pieza.
Esta agrupación, asidua participante del Festival
de Oriente, está compuesta por actores quienes
a su vez son músicos. Cabe destacar que La Espada
de Madera se creó en 1989 y ha obtenido reconocimientos
en diferentes festivales de América Latina. Después
de su participación en Barcelona, el grupo se prepara
para presentarse en Europa.
"Quisimos regalarle esta pieza a Venezuela, un público
que siempre ha sido alegre y bastante receptivo con
nuestros montajes y propuestas teatrales", concluyó
el di rector.