EUGENIO MARTINEZ
EL UNIVERSAL
A seis días de las elecciones regionales, los rectores
del Consejo Nacional Electoral no han aprobado la segunda versión
_por petición de los candidatos de oposición_ de las
normas de totalización ni el reglamento para el uso de
las "cazahuellas". Paralelamente, continúa sin existir
un punto de acuerdo entre el Poder Electoral y los actores políticos
en relación con el procedimiento que se empleará para
auditar los resultados de la votación una vez termine el
proceso electoral.
Desde hace un mes, el directorio del CNE aprobó que
las unidades de votación de Smartmatic deben imprimir
las actas de escrutinio de votos después de transmitirse
los resultados al centro de totalización del ente comicial.
Esta metodología es idéntica a la empleada durante
el referendo revocatorio presidencial y fue rechazada tajantemente
por los candidatos de oposición, quienes han exigido
a los rectores del CNE acatar el artículo 157 de la Ley
Orgánica del Sufragio y Participación Política
(Lospp) donde se establece: "en los casos en que se adopten
sistemas mecanizados de votación, se deberá garantizar
que sólo se transmitirán datos una vez concluido
el acto de escrutinio".
El directorio del ente comicial argumentó _antes de
celebrarse el revocatorio presidencial_ que no se acataría
la disposición de la Lospp para evitar "saboteos" a
las máquinas por parte de actores políticos "inconformes"
con los resultados.
Las quejas de los actores políticos de oposición
y las "recomendaciones" del Centro Carter y de la Organización
de Estados Americanos (OEA) provocaron que _después
de ser aprobadas las normas de totalización_ el presidente
de la Junta Nacional Electoral (JNE), Jorge Rodríguez,
se comprometiera públicamente a revisar el texto
legal y adecuarlo a las disposiciones legales. Sin embargo,
la promesa del rector todavía no se ha concretado
aunque fuentes de la consultoría jurídica del
ente comicial han precisado que hoy deben aprobarse todas
las normas pendientes.
Auditoría posterior en stand by
A pesar de las innumerables reuniones entre representantes
de la oposición y los rectores del ente comicial
continúa sin acordarse la metodología para
auditar los resultados de los comicios regionales
del 31 de octubre.
El pasado jueves, el presidente de la JNE entregó
a los candidatos de oposición la propuesta
técnica del ente comicial para la "verificación"
de los resultados. En el documento entregado por
el presidente de la JNE se asegura que el CNE permitirá
la auditoría de una máquina por centro
automatizado de votación _para el 31 de octubre
se habilitarán 5.341 centros con esta característica_
para "verificar la precisión de la solución
automatizada a través de la medición de
la discrepancia de resultados (...) y comprobar
que no exista un patrón en las discrepancias
que refleje un sesgo significativo hacia algún
candidato u opción".
¿Cómo se lograrán los objetivos
del ente comicial? Según la propuesta del
presidente de la JNE,en cada centro se seleccionará
una máquina de votación y su respectiva
caja con comprobantes de votación; inmediatamente,
los miembros de la mesa seleccionada procederán
a contar los votos para cada candidato a gobernador
o alcalde registrados en los comprobantes de votación.
Al finalizar el conteo, se llenará y firmará
el acta de auditoría, de la cual se generarán
cuatro copias. Dos se introducen en los sobres
No. 1 y No. 2, respectivamente, y las dos copias
restantes serán entregadas a los testigos
de la mesa. Al finalizar este proceso se ordenará
la transmisión de los resultados de manera
automatizada. Si existen inconsistencias entre
los resultados de la auditoría y la transmisión
automatizada, los testigos de los actores políticos
podrán impugnar los resultados electorales
de las mesa de votación verificada.
A la fecha, se desconoce si los candidatos
de oposición aceptarán la metodología
propuesta por la JNE.
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