Los problemas del Municipio Sucre son tan grandes como sus cerros plenos de ranchos. Puede decirse que allí la miseria crece mes a mes. Más de mil 600 barrios integran el cinturón de pobreza en esa jurisdicción del este capitalino, cuestión que sus actuales y anteriores autoridades siempre han sacado a colación a la hora de justificar lo regular o malo que pueda resultar su gestión.
Al contrario de Chacao, Sucre depende sustancialmente del situado constitucional, pues a pesar de que en su perímetro funciona un importante número de industrias que aportan tributos igualmente significativos a la municipalidad, las necesidades de su población _especialmente la que habita en los cerros_ superan cualquier expectativa.
La seguridad lidera las prioridades en los sectores comercial, residencial e industrial de Sucre. En esta jurisdicción las muertes se dan en su mayoría de forma violenta y ayudan a engrosar las crónicas rojas de fin de semana.
El sistema de salud es igualmente precario. Sonará paradójico, pero en un municipio tan pobre como Sucre, sus autoridades deben correr con todos los gastos del único hospital municipal del país, el Pérez de León de Petare. Y del tema de la educación tampoco se pueden decir cosas muy alentadoras. Para contrarrestar las insuficiencias en este sentido, la actual administración local se ha valido de las llamadas misiones, emprendidas por el Gobierno Central.
Batalla entre dos
No está descartada la posibilidad de que la oposición obtenga un triunfo en el Municipio Sucre, donde, según cifras del Consejo Nacional Electoral, el Sí y el No en el referendo revocatorio presidencial del 15 de agosto quedaron con muy poco margen de diferencia (ganando el primero por escasos puntos). Claro que, para que un triunfo de la oposición se pueda dar en los comicios locales del 31 de octubre, el escenario de un candidato único es prácticamente obligatorio.
De los candidatos inscritos, algunos han declinado para favorecer a otros, como en el caso de William Ojeda, quien cedió sus aspiraciones a Carlos Ocariz. Entre este último y el actual alcalde, José Vicente Rangel Avalos, se encuentra el ganador, según se desprende de los últimos sondeos de Datanálisis (inicios de octubre), donde el más votado de los candidatos resultó ser el actual alcalde con 40% de las preferencias contra 36,3% de Carlos Ocariz. Rangel Avalos, por el oficialismo, también se registra como ganador aunque con un margen mucho más amplio en una reciente encuesta realizada por la empresa North American Opinion Research, donde el actual alcalde obtuvo 45% de las preferencias y Carlos Ocariz 20%._MEE