Caracas.- Tras la solicitud de transparencia
hecha por los gobernadores y alcaldes opositores, la Junta
Nacional decidió diseñar una propuesta de audioría
que contempla la apertura de una caja por cada centro de votación
el día de las elecciones regionales.
"Se aperturará -a efectos de la auditoría- una
caja por cada centro de votación, independientemente
del número de máquinas o cajas que haya en esos
centros", precisó el rector Jorge Rodríguez.
Este procedimiento implicará la revisión de más
de 5 mil cajas en el caso de los centros automatizados.
"Esas cajas serán aleatoriamente escogidas en cada centro
de votación. Estableceremos el mecanismo a través
del cual los presidentes de las mesas electorales se reunirán
-una vez culminado el acto de votación- y seleccionarán
al azar cuál es la caja en la que deberán contarse
los votos para certificarlos con la impresión del acta
automatizada y con la transmisión de esa misma acta",
detalló el directivo comicial.
Sin embargo, esta propuesta aún debe ser sometida
a la consideración del directorio del CNE para que sea
aprobada formalmente.
Insistirán al Centro Carter
Por otra parte, Rodríguez anunció que le
replantearán nuevamente al Centro Carter su participación
en el proceso del 31 de octubre como asesores técnicos
en el proceso de auditoria. "Hubiesemos preferido
(que participen) y vamos a insistir en que nos acompañen",
dijo.
Sobre el comunicado que emitiera el instituto que preside
el expresidente Jimmy Carter y que circuló en los medios
esta mañana donde anunciaba su decisión de no enviar
una misión de observadores para el 31 de octubre, Rodríguez
expresó que antes del referendo revocatorio la oposición
le planteó al Poder Electoral que solo aceptaría
los resultados si éstos estaban avalados por la OEA y
el Centro Carter. "Hubo un incumplimiento de palabra
por parte de la Coordinadora Democrática".
Asimismo, refutó la aseveración que hiciera Tulio
Álvarez durante la exposición del informe final
sobre el presunto fraude cometido el 15 de agosto sobre las
máquinas "cazahuellas", diciendo que "esa ficción
no tiene ningún tipo de respuesta. Tomémoslo
como un chiste".
Entre las pruebas del supuesto fraude, Álvarez afirmó
que las capta huellas sirvieron para que el CNE supiera como
se comportaba el electorado.