San Francisco, EEUU. La nave SpaceShipOne giró
sobre sí misma más de 20 veces antes de alcanzar con
éxito los confines de la atmósfera, una maniobra que
tuvo en vilo a quienes observaron en Mojave, California, la
histórica misión.
Pero mientras abajo se vivían estos momentos de angustia
ante la espeluznante maniobra, el astronauta civil Mikel Melvill
al parecer disfrutó de lo que calificó de muy buen
viaje, reveló Efe.
Melvill, de 63 años, señaló tras el exitoso
aterrizaje que fueron "giros de la victoria" en la maniobra
de ascenso. "Estás muy ocupado en ese momento con tus
manos, tus pies, probablemente hice algo que causó
estos giros", señaló Melvill.
Con más de 6.400 horas de vuelo a sus espaldas,
muchas de ellas como piloto de pruebas, Melvill es también
vicepresidente de Scaled Composites, la firma aeronáutica
que organizó esta misión. Paul Allen, cofundador
de Microsoft y socio de Bill Gates, financia esta misión.
Este arriesgado viaje de 81 minutos es el primer intento
para hacerse con el premio Ansari X. Concede 10 millones
de dólares _la mitad de lo que costó este
proyecto_ a la primera nave privada con espacio para
tres personas o el peso equivalente que sea capaz de
alcanzar los 100 kilómetros de altitud y repetir
la hazaña en 14 días.
El premio se inspira en el Orteig, el galardón
que obtuvo en 1927 el piloto del Spirit of St ouis,
Charles Lindbergh, por el primer vuelo transatlántico.
Para conseguirlo el SpaceShipOne debe repetir la
hazaña el próximo lunes.
Burt Rutan, pionero de la aviación y presidente
de Scaled Composites, señaló que de
aquí al lunes los técnicos estudiarán
los datos del vuelo para determinar por qué
se produjo este imprevisto, unos segundos después
de que el SpaceShipOne se separase del avión
nodriza White Knight.
El evento se produce poco después de que
Richard Branson, el dueño de Virgin, anunciase
que su compañía ha firmado un contrato
para asegurarse los primeros vuelos comerciales
al espacio.