Si las razones estadísticas resultan complejas para cualquier
lego en la materia, las recomendaciones de Rigobón para
evitar que en las regionales se repita la historia del 15 de
agosto son tan sencillas como esto: "La forma de evitar el fraude
es que la gente cuente las papeletas luego de votar electrónicamente".
_Entonces, ¿para qué se compraron las máquinas
de votación?
_... Me imagino que para hacer el fraude.
Rigobón suelta una carcajada y advierte que lo que
dijo fue en broma.
_¿Y cuál es, entonces, la respuesta
seria?
_El único país desarrollado en el cual
la gente vota en forma electrónica es Estados
Unidos. En Suiza, Inglaterra, Francia, Alemania, la
gente vota con papeletas, a pesar de tener todas las
posibilidades de votar con máquinas. Los países
desarrollados estamos cambiando la forma manual por
la electrónica a la hora de votar. Y creo que
ese cambio obedece al deseo de imitar lo que están
haciendo en Estados Unidos.
_¿Hay algún problema en eso?
_El problema es que no tenemos la capacidad de
garantizar que ese procedimiento va a ser honesto.
Y como carecemos de esa garantía, es importante
que las máquinas impriman la papeleta y se
proceda a contarlas.
_Estamos, entonces, como en Estados
Unidos, ante un problema ético y no técnico.
_Claro. Antes el fraude se hacía porque
alguien rompía los tarjetones, anulaba
un voto agregando otro o colocaba uno falso.
Eso es muchísimo más difícil
que escribir unas instrucciones en una computadora
que a lo sumo tiene siete líneas de código.
Con un teclazo puedes cambiar los resultados
en veinte segundos. Con el sistema antiguo
se podía cambiar un voto o algo más,
pero había testigos, un sistema de control.
En aquella oportunidad el problema era para
los partidos pequeños. El verdadero beneficio
de las votaciones electrónicas es que
las organizaciones más vulnerables, con
número limitado de militantes y por lo
tanto menos testigos, están protegidos.
Pero si tienes sólo partidos grandes
no encuentras ninguna ventaja en ese sistema.
En EEUU hay partidos chiquitos o candidatos
independientes que aspiran a diversos cargos
y los votantes a veces los apoyan, pero como
carecen de maquinaria, el voto electrónico
les favorece.
_¿Y no pasa lo mismo en el
caso venezolano?
_Aquí se puede controlar.