MARIA ELENA MATHEUS
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Washington. "Bush no olvida", advierte Stephen
Johnson de la Fundación Heritage, al responder sobre
la posibilidad de una reunión entre el mandatario norteamericano
y el presidente Hugo Chávez en esta capital, en ocasión
de la toma de posesión nuevo del secretario general de
la Organización de Estados Americanos (OEA), Miguel Angel
Rodríguez, el 23 de septiembre.
Johnson, analista principal para América Latina de
la Fundación Heritage en el Instituto Davis para Estudios
Internacionales de Washington, también recuerda claramente
los epítetos conque el presidente venezolano ha calificado
a George Bush en sus programas televisivos. "Bush no olvida
que Chávez lo llamó pendejo y nazi". Y añade
con risueña ironía: "los insultos presidenciales
alcanzan hasta al Papa en el Vaticano, el Papa es una papa,
dijo Chávez".
Stephen Johnson ha vivido en El Salvador, Honduras y
Uruguay. Ha visitado todos los países de la región,
habla perfectamente español, conoce su historia,
su geografía, sus economías y, muy especialmente,
su gente. Ha visitado Venezuela en varias oportunidades
y ha escrito que "Estados Unidos y otros países del
hemisferio deben ayudar a defender lo que queda de la
golpeada democracia de Venezuela y desalentar el creciente
conflicto interno que ha inspirado Chávez".
A pesar de su personalidad serena y el tono discreto
de su conversación, Stephen Johnson no puede ocultar
su gran vocación y pasión por la democracia.
El experto en América Latina de la Heritage Foundation
_considerada en Washington como un centro de pensamiento
conservador_ tiene una visión de la democracia
en libertad con oportunidades para la superación
de los pueblos latinoamericanos.
Este analista también es un comunicador activo.
Ha escrito columnas para The Wall Street Journal,
The Miami Herald, National Review Online, The Washington
Times, Diario de las Américas, El Comercio (Perú),
Venezuela Analítica y aparece frecuentemente
en los medios electrónicos de la región.
Estudió Comunicación en la Universidad de
Wyoming y obtuvo su maestría en Relaciones Internacionales
en la Universidad Georgetown de Washington DC.
_¿Cree que el gobierno de Estados
Unidos va a darle "tiempo" al presidente venezolano,
tal y como sugirió un alto funcionario de la
administración Bush luego del referendo revocatorio?
_No creo, Nadie toma en serio al presidente Chávez
en el gobierno de Estados Unidos.
_Esta semana, la reunión de Chávez
y el presidente de Brasil parece indicar que Estados
Unidos tiene cada vez menos aliados en el hemisferio.
Desde su punto de vista, ¿ha perdido Estados
Unidos liderazgo en América Latina?
_No. Un aliado de Venezuela puede también
ser un aliado de Estados Unidos. Y si analizamos
al Caricom, Chávez sostiene un hacha sobre
los países del Caribe que necesitan los suministros
petroleros de Venezuela. Eso se llama extorsión.
No es una relación basada en la confianza
mutua sino en extorsión. Eventualmente, Venezuela
utilizará más este tipo de manipulación.
Hay claras indicaciones de que el presidente venezolano
esta moviendo a su país hacia una economía
controlada por el Estado.
_¿Es Venezuela es un suplidor
confiable de petróleo para Estados Unidos?
_Venezuela no es un suplidor confiable. Chávez
juega a la política petrolera. Pero otras
naciones de la OPEP tratarán de distanciarse
de él y de sus amenazas.
_Pero hay grandes corporaciones petroleras,
como Chevron Texaco, que tienen grandes proyectos
de inversión en Venezuela.
_Los negocios buscan estabilidad para operar
en algún lugar. Pueden tomar el riesgo
cuando quieren adquirir derechos para hacer
algo. Ellos saben que corren el riesgo de
que sus propiedades puedan ser expropiadas
en cualquier momento. El petróleo es
un instrumento político, que puede utilizarse
como un juguete. Pero es más fácil
tratar con un dictador que un mercado con
regulaciones.
_En Washington, ha trascendido
que Jennifer McCoy, representante del Centro
Carter, ha dicho que ella advirtió
al CNE sobre los riesgos de crear "desconfianza"
si no se llevaba a cabo una auditoría
en caliente. Según esos informes, McCoy
expresó: "realmente lo siento" de que
no haya tenido lugar este conteo ¿Considera
que, a pesar de todos los inconvenientes,
los observadores internacionales cumplieron
una buena labor en Venezuela?
_Fue una observación chambona. Una
fallita que le costarán cara a 25 millones
de venezolanos. Los observadores internacionales
debieron haber abandonado la observación
cuando el CNE no cumplió los criterios
para un proceso transparente. La pregunta
que nadie contesta es ¿por qué
no se hizo el conteo manual de cada voto?
La OEA y el Centro Carter no detallaron
todo lo que ellos habían visto. No
fue un proceso justo en el sentido de que
el CNE no actuó en forma transparente.
Ante esto, los observadores internacionales
debieron salirse (del proceso) al no poder
observar bajo sus propias condiciones _como
seleccionar la muestra de la auditoría_.
El referendo pudo haber servido para terminar
el conflicto. Pero ambas entidades legitimaron
los resultados del referendo.
_¿Cómo ve el futuro
de Venezuela? ¿Qué le recomienda
a la oposición venezolana?
_Venezuela ha vivido distintas formas
de populismo en las últimas décadas.
La forma actual es la más tóxica.
El presidente más demócrata
fue Betancourt. Después de él,
los gobiernos dependieron cada vez más
en el petróleo en lugar de liberalizar
la economía, iniciar nuevas industrias
y hacerse más competitivas, en vez
de pagar a los pobres con programas sociales.
La oposición tiene que explicar
a los pobres que la autosuficiencia
económica, la libertad y la oportunidad
para todos son los caminos. La oposición
debe organizarse para llevar a cabo
un proceso creíble. Abandonar la
esperanza de volver al populismo . Y
un proceso creíble toma años.
Muchos venezolanos no pudieron participar
en el RR. Hay mucha gente que ha propuesto
cambios radicales. Para gobernar, el
Gobierno tiene que ser servidor de su
pueblo. No su represor. La oposición
debe acercarse a la gente en las municipalidades
y a las comunidades, a los pobres. Reconocer
que Chávez tiene apoyo en esos
sectores. En esa medida, tendrán
éxito.
_¿Cree que la campaña
publicitaria del Estado venezolano
para cambiar la imagen del presidente
Chávez tendrá efecto en
Washington? También han contratado
la poderosa influencia de los lobbystas
en esta capital.
_Hitler trató de cambiar su
imagen en Estados Unidos en los años
treinta. Recientemente, también
trató de hacerlo Jean Bertrand
Aristide, a través de las firmas
de lobby, sin resultados. Este es
un país libre y ellos (el gobierno
de Venezuela) pueden hacer lo que
consideren conveniente. Pero todo
dependerá de que Chávez
mismo esté dispuesto a cambiar.
Las firmas pueden presentar la imagen
que ellos quieran, pero si el presidente
Chávez no cambia, poco podrán
hacer. Sin embargo, los lobbystas
están felices de tomar el dinero
de Venezuela.