TERESA DE VINCENZO
EL UNIVERSAL
Aunque el análisis que elaboraron no detectó ninguna
anomalía estadística que indicara un "evidente fraude
en la elección" (del referendo revocatorio), los investigadores
norteamericanos Felten, Rubin y Stubblefield coincidieron en
que la falta de evidencia estadística "no implica la ausencia
de fraude". A su criterio, la votación electrónica
es más susceptible al engaño que los mecanismos basados
en votos de papel.
Los informáticos Edwar W. Felten (Princeton University)
y Aviel D. Rubin y Adam Stubblefield (Johns Hopkins University)
analizaron los datos emanados del proceso comicial realizado
en el país el pasado 15 de agosto y puntualizaron que
las formas de fraude con mayor probabilidad de tener éxito,
como por ejemplo "que las máquinas de votación cambien
silenciosamente alguna fracción de los votos del Sí
por votos del No dentro del computador, no producirían
anomalías estadísticas observables".
El informe de Rubin, fechado el 1 de septiembre, fue citado
recientemente por Jennifer McCoy, representante del Centro
Carter en Venezuela, cuando afirmó que los reclamos
electorales de la oposición, sobre los resultados de
la consulta referendaria, no tenían sustento.
El texto suscrito por los investigadores puntualiza que
su trabajo no intentó producir "ningún resultado
determinado, sino que fue diseñado para analizar
la cuestión técnica de si las anomalías
afirmadas justifica una demanda del fraude denunciado".
Añadieron que en el documento no tomaron ninguna
posición con respecto a la política venezolana
y exhortan a los lectores del texto, disponible en la
página www.venezuela-referendum.com/. a validar
o rechazar el análisis por su mérito, "más
que intentar predecir nuestros motivos".
Los investigadores acentuaron que hay tipos de fraude
de elecciones que no crearían anomalías
estadísticas y, por lo tanto, no se podrían
detectar por análisis estadísticos.
"Por ejemplo, si las máquinas de votación
electrónicas fueron programadas para cambiar
cada voto de Sí en un No con una probabilidad
del 10%, el análisis estadístico no podría
detectar este tipo de fraude. Sin embargo, probablemente
podría ser detectado contando manualmente los
comprobantes de votación".
En su análisis tampoco encontraron evidencia
respecto a los topes porque el número de
resultados repetidos quedó dentro del rango
predicho por sus simulaciones.