La figura de Hung Ki Kim estuvo presente en las dos oportunidades en que Adriana Carmona subió al podio en juegos olímpicos.
En Barcelona 1992, cuando el torneo de tae kwon do fue incluido como deporte de exhibición, Kim acudió como entrenador del combinado.
Ahora en Atenas, como presidente de la Federación Venezolana de Tae Kwon Do, ejerció las funciones de delegado.
Además, el presidente de la Federación reside en Puerto La Cruz, igual que la medallista de bronce, por lo que se ha convertido en el mejor consejero de la deportista.
"Adriana es como mi hija", señala Kim, un coreano de nacimiento que encontró en Venezuela su segunda patria.
"La clave para la gran actuación de Adriana en Atenas fueron tres aspectos. Primero, el programa de entrenamientos puesto en práctica con miras a los Juegos de Grecia, muy agresivo y que incluyó concentraciones y competencias en Corea, Cuba y Europa, con tres sesiones diarias de ejercicios", relata.
En segundo lugar Kim ubica el tiempo que dedicaron "al análisis de los videos de los combates realizados y de los posibles contrincantes".
El tercer aspecto ya lo poseía Adriana, "indudablemente fue la experiencia de ella. Además, contamos con el apoyo necesario para cubrir los costos del ciclo de preparación, mucha gente ha creído en nosotros y en nuestro trabajo", completa el dirigente.
Sobre las posibilidades de Carmona fue claro Kim. "Después que le ganó a la campeona mundial (la británica Sarah Svenson), a la que enfrentó en su primer combate, tenía todas las posibilidades abiertas".
"Fue reñido el combate con la china Zhong Chen (que la venció 7-5 en la segunda pelea), al final campeona olímpica. Creo que el deporte en nuestro país ha crecido y lamentablemente por la diatriba política no se le da la importancia debida a estos resultados deportivos", concluyó Kim.
El regreso de Adriana Carmona está previsto para mañana a las 3:30 de la tarde, por el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, donde le darán un gran recibimiento.