Aún llena de emoción por el triunfo ante la brasileña Natalia Silva, que le valió la medalla de bronce, con esa conquista Adriana Carmona considera suficiente para una campaña que inició hace 20 años, ahora piensa dedicarse a enseñar y continuar aprendiendo.
"Imagínate cómo me siento en estos momentos" dijo vía telefónica desde Atenas, luego de pasar por el control antidoping y cuando se disponía a portar la bandera venezolana en la clausura de los Juegos.
"Estoy bastante cansada, pero cumpliré con ese encargo con mucho orgullo y amor", señaló la venezolana.
Adriana Carmona nació el 03 de diciembre de 1973 en Guanta, Estado Anzoátegui.
"Ha sido muy satisfactorio ganar esta medalla, sobre todo por los momentos que ha vivido el país. Ojalá y esta actuación de Venezuela en Atenas pueda servir para ayudarnos a encontrar la paz y unirnos", expresó la deportista.
Aún no ha decidido exactamente lo que hará en el futuro, pero en su horizonte aparecen dos objetivos: "quiero dedicarme a enseñar lo que he aprendido en estos veinte años en el deporte, así como continuar mis estudios, que dejé en bachillerato para centrarme por completo a la actividad deportiva", argumentó.
Sobre la brasileña Silva, su última rival, comentó que "ya la conocía, la enfrenté y le gané en la final del clasificatorio en México. Noté que ella sentía algo de temor y aproveché esa situación para encontrar el triunfo".
"Este es un triunfo de todo el equipo, del trabajo que hemos venido realizando desde hace tiempo, donde hay que destacar la colaboración de los entrenadores Kim Seon Hoom y Arlindo Gouveia. Todos han sido parte de este logró y de ellos también es el mérito de haber logrado esta medalla".
Carmona había participado en los Juegos de Sydney 2000. En esa ocasión apenas pudo culminar en el quinto lugar. Ayer rememoró todas esas vivencias en el combate por el bronce y obtuvo la inspiración necesaria. _JC