El investigador Oscar Schémel, director de Hinterlaces, explica que el monitoreo sociopolítico de la firma revelaba, desde enero hasta julio del 2004, "un crecimiento progresivo, sostenido y sólido del respaldo político al presidente Chávez", y añade que "paralelamente también se incrementaba la evaluación positiva hacia su gestión de gobierno". "Diez días antes del referendo, las cifras anunciaban que el No aventajaba al Sí con una tendencia clara, consistente e irreversible", resalta.
"Los resultados definitivos del referendo presidencial reconfirman los hallazgos de más de 50 focus group y cinco encuestas nacionales que Hinterlaces viene realizando desde mayo del 2003, mediante una metodología que mezcla las herramientas cualitativas y cuantitativas de investigación, así como una completa renovación de los cuestionarios aplicados", subraya.
"Una nueva cultura políticaelectoral se abre paso en la sociedad venezolana. El discurso chavista ha logrado endosar políticamente las reivindicaciones materiales de los sectores populares, es decir, la nueva estructura motivacional de los pobres conjuga ahora sus demandas de bienestar socioeconómico con las de participación, inclusión política y reconocimiento social", expone.
"Más allá del impacto material de las misiones, está el convencimiento de que ¡El gobierno se preocupa por los pobres!, que ¡Chávez ayuda al pueblo! y que ¡Antes nadie nos tomaba en cuenta! También que ¡Con Chávez podemos participar!, que ¡Ahora nos sentimos más venezolanos! y ¡Los pobres son quienes deciden!
"Las gramáticas y simbologías revolucionarias le han proporcionado a la conciencia popular, identidad, cohesión y visión, así como profundos lazos afectivos, extraordinariamente eficaces políticamente, que han cimentado un poderoso liderazgo y un sólido respaldo popular", añade.
Sostiene que los resultados del revocatorio advierten "una fuerte polarización social, con inéditos ingredientes políticos y clasistas, por ambos lados".
"Mientras que, por una parte, los pobres ahora reivindican su condición social y sus aspiraciones de participación e inclusión política, cuando afirmaban que el No debía ganar porque en Venezuela hay más pobres que ricos y están con Chávez, las élites abrieron un enorme abismo con el resto de la sociedad, perdieron la hegemonía, mediocrizaron y descalificaron a su dirigencia política, y se incapacitaron para interpretar un país emergente, con una nueva configuración cultural", completa._AR