JUAN CERMEÑO
EL UNIVERSAL
Nadie mencionó su nombre al momento de designar al
abanderado de la delegación venezolana a los Juegos Olímpicos,
honor para aquellos con trayectorias más sobresalientes
y posibilidades de triunfo. No obstante, allí estaba ayer
Israel Rubio a su regreso de Atenas, como el abanderado de los
resultados con su medalla de bronce en levantamiento de pesas
(62 kilos).
No se trata de nada nuevo, hace 24 años con motivo de
los Juegos Olímpicos de Moscú, Bernardo Piñango
fue incluido a última hora en la delegación, y todos
los pronósticos apuntaban hacia otras direcciones, pero
fue el único que regresó con una medalla, plata
en el peso gallo del boxeo.
"En realidad los favoritos para realizar la mejor actuación
eran mis compañeros Octavio Mejías y Julio Luna,
a los que aprecio mucho. Mi objetivo era lograr una buena
actuación y el cuarto lugar me pareció magnífico",
fue lo primero que señaló el nuevo medallista
olímpico venezolano en una sala de prensa del Aeropuerto
Internacional Simón Bolívar, teniendo como testigos
nada menos que al mismo Piñango y a Francisco "Morochito"
Rodríguez, único criollo con oro olímpico.
"Estoy muy contento y quiero compartir esta alegría
con toda Venezuela. Ahora descansaré para participar
en los Juegos Bolivarianos, inicio del nuevo ciclo olímpico",
que Rubio espera lo lleve a los Juegos de Pekín,
China, en 2008.
Israel, que fue incluido en la selección luego
que mejoró su marca en diez kilos (290) y Amílcar
Pernía y Víctor Castellano, candidatos para
el puesto, no rindieron lo esperado como consecuencia
de lesiones, fue proyectado al tercer puesto debido
al positivo del griego Leonidas Sampanis, tercero en
el podio.
"Es lamentable el positivo del griego. Por eso es
mejor participar ciento por ciento natural", señaló.
"A nosotros nos hicieron muy bien los 45 días
de campamento que pasamos en Bulgaria", reconoció
el atleta.
Israel Rubio se convirtió en el noveno medallista
olímpico venezolano, primero en levantamiento
de pesas, y eso le traerá cambios en su vida.
"Claro que he sentido cambios desde que el
Comité Olímpico Internacional determinó
que me correspondía la medalla de bronce",
expuso el deportista, a quien ya le fue asignada
una pensión vitalicia de 500.000 bolívares
mensuales.
Unico pesista
Su padre, Israel Rubio, latonero,
pintor y mecánico, no practicó
ningún deporte, como tampoco su madre,
Alexis Rivero. Sus tres hermanos se decidieron
por el beisbol, por aquello de las Aguilas
del Zulia, y su única hermana por
el atletismo. Los Rubio Rivero se criaron
en Bachaquero, Municipio Valmore Rodríguez
del Estado Zulia.
"La casa se la pasa llena desde hace
tres días, la gente está celebrando",
relata el progenitor del nuevo medallista,
quien viajó hasta Catia La Mar
para recibirlo.
"Desde el 15 de diciembre no lo veía,
todo ese tiempo lo ha pasado con la
selección, pero siempre está
pendiente de llamar, no importa donde
se encuentre", señala Israel
padre.
Israel, el pesista, subirá
de división, son muchas las
exigencias para mantenerse en los
62 kilos. "Mi meta es seguir mejorando,
puedo hacerlo".
No lo tomaron en cuenta cuando
viajó hacia su incursión
en Atenas. Ayer era el centro
de atención. Las cosas están
cambiando.