Brasil ganó su séptima Copa América en su
historia gracias a la contundencia de Adriano y a las atajadas
providenciales de Julio César, quien se convirtió
en Perú en un experto para parar penales.
La sangre fría de Brasil al momento de lanzar desde
los 12 pasos también fue crucial para los pentacampeones
mundiales.
Adriano marcó la mitad de los 14 goles que convirtió
Brasil en su camino hacia el título de campeón de
la Copa América.
El gol más trascendental de Adriano fue el que
anotó en el partido final, cuando
sobre el pitazo que anunciaba la culminación
del encuentro marcó el empate 2-2 que salvó
a su equipo de una caída ante Argentina. En la serie
de penales, que Brasil ganó 4-2, Adriano, volvió
a convertir.
Seleccionado como el mejor jugador del torneo, Adriano, del
Inter de Italia, finalizó a la cabeza de los artilleros
con siete goles, dejando muy atrás a sus escoltas de
Argentina Cristian González y Javier Saviola y al uruguayo
Carlos Bueno.
Montaje: Yamilet
Hernández Serrano
Fotos: AP, Efe y Reuters.