GUSTAVO AZOCAR ALCALA
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
San Cristóbal . Los familiares del capitán
(GN) Javier Enrique Nieto Quintero, detenido en la cárcel
de Ramo Verde junto a otro grupo de oficiales por presuntas
vinculaciones con el caso de los paramilitares, denunciaron
que en la Fuerza Armada Nacional se persigue y se hostiga a
quienes no comparten el proceso revolucionario del presidente
Hugo Chávez.
"Los presuntos paramilitares hicieron una rueda de reconocimiento
y mi hijo salió ileso. Ninguno de esos hombres lo acusó
de nada por la sencilla razón de que él no tiene
nada que ver con eso".
Acotaron que los acusadores del capitán Quintero fabricaron
un falso testigo para que dijera cosas inciertas contra
él. "Buscaron a un sujeto que testificó contra
mi hijo, pero todos saben que ese testimonio es falso. A
mi hijo se le ha querido acusar injustamente de estar involucrado
en el caso de los supuestos paramilitares que aparecieron
en El Hatillo, sencillamente por tener rectitud en todas
sus actuaciones y por poner en práctica los valores
con los cuales creció y se formó en la Escuela
de Oficiales".
Del mismo modo la madre del capitán Quintero sostuvo
que "... el ensañamiento contra mi hijo comenzó
desde junio del 2002, cuando Javier trabajaba en la División
Antidrogas de la Guardia Nacional. En aquel entonces,
el general Ramírez González lo involucró
junto con un grupo de oficiales de ser los ideólogos
del intento de golpe de abril de 2002".
La madre del capitán Quintero dijo que su hijo
es un preso político de este gobierno. "El único
pecado que ha cometido es el de poner en práctica
los valores éticos con los cuales creció y
que le inculcaron en la honrosa Escuela de Formación
de Oficiales de la Guardia Nacional. El comandante de
la GN, Villegas Solarte, persigue a todo aquel que disienta
de la revolución".