Mapa del sitio
Daily News
Búsqueda avanzada
ClasificadosUsuariosAnunciantes
Caracas, lunes 05 de julio, 2004  
Daily News
Blogs
Versión PDF
 Expediente 
Tocorón 100% real
más expedientes
Videos
- Gustav dejó heridos y miles de viviendas dañadas en Cuba
- Lucha por la libertad y la vida
- Orquesta Simón Bolívar conquista Salzburgo con su juventud y buena música
más videos
Foto-Galería
- Apagón afectó 50% del país
- Tragedia en Madrid
- 50 años de Madonna
más foto-galerías
Infografía
- Polución en Pekín
- Venezolanos en Pekín
- Trayecto de la antorcha olímpica
más Infografías
Sudoku Horóscopo FAM suscripciones Unete a El Universal
clasificadoseluniversal.com
cvfuturo.com
autofuturo.com
porlapuerta.com
BBC Mundo.com
Principal >  Deportes > Fútbol > Noticias
Calendario Equipos Posiciones
Imprimir Enviar por correo  |  Disminuye letraAumenta letra
 
EUROCOPA / Grecia campeón
Lo impensable

El capitán heleno Theodoros Zagorakis levantaba la Copa europea en medio de un remolino azul y blanco. (Foto Reuters)
Artículos relacionados
Los portugueses se estrellaron otra vez contra el sistema de Rehhagel, y los organizados y eficientes griegos se convirtieron en el campeón más sorpresivo en toda la historia del fútbol europeo de selecciones

JAVIER BRASSESCO

EL UNIVERSAL

De la nada hicieron historia. En la fase clasificatoria quedaron por delante de España pero nadie les hizo caso. En el debut en la Eurocopa derrotaron a los anfitriones y todo el mundo pensó que era suerte. Después dejaron en el camino a los campeones franceses y al fútbol más vistoso de la Eurocopa, el de los checos. Pero no fue suficiente para que se creyera en ellos, y así en la final todo el mundo hablaba de la revancha portuguesa.

Pues no. Tampoco pudieron los anfitriones en su segundo intento y quedaron como otra de las víctimas del muro griego. Los helenos derrotaron a Portugal y se convirtieron en el campeón más sorpresivo de toda la historia del fútbol europeo a nivel de selecciones.

No es un fútbol muy vistoso, no hay grandes individualidades y las jugadas de creación son escasas en el esquema de Rehhagel, quien sin embargo pasó con sobresaliente la prueba a la que fue sometido e hizo lo que se aspira de un buen técnico: sacó lo mejor de cada uno de sus jugadores y para eso impuso un férreo y disciplinado estilo a un fútbol que históricamente siempre se ha caracterizado por su desorden.

En la final sus entrenados partían como la víctima, una selección dura pero vencible, propicia para que la generación de oro del fútbol portugués diera por fin una alegría a su afición, para que veinte años después de Francia 84 y cuarenta de España 64 otra vez el país sede se coronara campeón. Pero por enésima vez los helenos destrozaron todos los pronósticos.

Fútbol sin complejos

Desde el principio del partido se vio que algo andaba mal en Portugal, pues sus estrellas estaban muy marcadas y no aparecían. Ni noticias de Figo, nada de Deco, menos de Ronaldo. Sólo Miguel inquietaba un poco con sus subidas por la banda derecha. Pero lo peor de todo es que los griegos se notaban mucho más cómodos que ante los checos, y no tenían necesidad de ensayar un fútbol tan destructivo ni mucho menos de agazaparse en su área. Estaban jugando de tú a tú.

Se terminó un primer tiempo equilibrado y con pocas ocasiones y Miguel salió por lesión. Los griegos seguían replegándose con orden y eficacia hasta que aprovecharon una de sus pocas contras. Otra vez de córner, otra vez de cabeza, los griegos se fueron arriba gracias al tercer gol de Charisteas. El peor de los escenarios para los lusos se hacía realidad y estaban obligados a vulnerar a una defensa granítica.

Scolari, quien siempre había hecho los cambios precisos en el momento preciso, dio entrada a Rui Costa primero y a Nuno Gomes después. Comandados por el primero, por cuyos pies pasaban todos los balones, los lusos se lanzaron a buscar el empate, pero el jugador del Milan estuvo demasiado solo. Figo sólo apareció una vez en el segundo tiempo mientras que Deco estaba más impreciso que nunca. Ronaldo tuvo la ocasión más clara en el único parpadeo de la zaga griega, pero presionado por el portero Nikopolidis envió el balón a las nubes con toda la portería para él. El caso de Nuno Gomes fue aun peor, pues ni se tuvieron noticias de él.

La entrega griega fue total, y hasta Charisteas ayudaba en la defensa. Kapsis y Dellas estuvieron tan impecables como en otros partidos, Seitaridis fue intraficable por la banda derecha, Nikopolidis tuvo una noche perfecta y Zagorakis mostró sus dotes de distribuidor de juego. Todo les salió bien y así hicieron que una selección que antes jamás había ganado un partido en este tipo de torneo hoy sea el campeón más sorpresivo en toda historia del fútbol europeo.



 
           RSS
INTERNACIONAL
AVANCES
TITULARES
CIENCIA Y TECNOLOGÍA
AVANCES




 
Imprimir Enviar por correo  |  Disminuye letraAumenta letra
 
Contáctenos | Política de privacidad | Términos legales | Condiciones de uso
Búsqueda avanzada
Copyright @ Diario El Universal C.A. 2007