Asunción. El ex general Lino César Oviedo,
tras su retorno de Brasil (donde vivía asilado), fue recluido
en una cárcel militar de Asunción para cumplir una
condena de 10 años por haber intentado derrocar al ex presidente
paraguayo Juan Carlos Wasmosy en 1996.
Oviedo llegó a Asunción en un vuelo comercial de
TAM. Vestido de traje gris, desembarcó por la escalera
del avión custodiado por policías, quienes lo detuvieron
y subieron a una ambulancia para una inspección médica,
dijo Reuters.
Posteriormente, fue trasladado en helicóptero a la
cárcel Viñas Cué en un vuelo de ocho minutos.
El penal se encuentra a 10 kilómetros al oeste de la
capital.
"Vengo a someterme a los dictados de la justicia, como
un homenaje a la gente que me sigue, que cree en mí
como político y en homenaje a mi esposa e hijos",
dijo Oviedo.
El ex militar agregó que "los tiempos cambian
y veo que en Paraguay la Corte Suprema se renovó,
entonces, vengo a probar mi inocencia de los cargos
que se me imputan", sostuvo en relación a su presunta
responsabilidad como autor intelectual del magnicidio
del vicepresidente Luis María Argaña, en marzo
de 1999.
Oviedo, de 63 años de edad, sostuvo que "no
puedo hablar de las condiciones económicas ni
sociales de Paraguay porque llevo años afuera.
Una vez en mi país podré evaluar la situación".
Reiteró que "cumpliré todo lo que la
justicia disponga". Sostuvo que en los últimos
años dedicó su tiempo para estudiar geopolítica,
geoestrategia y tecnología agrícola.
Confirmó que sus gastos fueron pagados por
Osvaldo Domínguez Dibb, presidente del club
Olimpia de fútbol y propietario de varios
medios de prensa de Paraguay.
El ex comandante del Ejército, dado de
baja en 1998 tras su condena a 10 años
de cárcel, estuvo acompañado por los
senadores Alejandro Velázquez, de su partido
Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Punace)
y Miguel Abdón Saguier, del partido Liberal
Radical Auténtico (PLRA).
Lo acompañó, además, su esposa
Maquel Marín, de nacionalidad argentina.